El mercado laboral volvió al centro de la escena. Según el último Termómetro Ciudadano de Opinaia, el desempleo se consolidó como el principal problema del país, en un contexto donde el malestar económico sigue siendo elevado y la inflación vuelve a ganar terreno.
El relevamiento, realizado entre el 3 y el 4 de marzo de 2026 sobre 1.000 casos a nivel nacional, muestra un cambio estructural en las preocupaciones sociales: el empleo desplazó a la inflación del primer lugar, algo que no ocurría desde hace al menos dos años.
El ranking de los principales problemas
El estudio ubica al desempleo como la principal preocupación, con el 56% de las menciones. Detrás aparecen la pobreza (51%), la corrupción (49%), la inseguridad (48%) y la inflación (44%).

Movimientos clave en el ranking
Si bien desempleo y pobreza registraron leves caídas intermensuales, el dato más relevante es el fuerte salto de la inflación, que subió 8 puntos respecto a febrero, el mayor incremento de toda la medición.
“El desempleo es la gran alerta que hoy tiene la sociedad”, señaló el director de Opinaia, Juan Mayol, quien advirtió que este indicador puede incidir directamente en el futuro político del Gobierno.
Una preocupación que atraviesa a toda la sociedad
El impacto del desempleo no es homogéneo, pero atraviesa a distintos segmentos sociales.
Diferencias por género y edad: Entre las mujeres, la preocupación alcanza el 64%, mientras que en los hombres se ubica en el 48%. Por edad, el pico se da entre los 26 y 35 años (65%), seguido por los jóvenes de 16 a 25 años (50%).
Brecha política bien marcada: El desempleo también muestra diferencias según afinidad política. Entre votantes del peronismo alcanza el 77% y en el FIT el 75%, mientras que entre quienes apoyaron a La Libertad Avanza baja al 53%.
La economía no logra mejorar su imagen
La percepción sobre la situación económica sigue siendo mayoritariamente negativa. El 50% de los encuestados evalúa de forma desfavorable el presente del país, contra un 32% que lo califica como regular y solo un 18% que lo considera positivo.
Evaluaciones por segmentos: Las mujeres y los sectores de menores ingresos son los más críticos. En el nivel socioeconómico más bajo, el rechazo llega al 52%.
Reportajes políticos
En términos políticos, el 80% de los votantes del peronismo y el 81% de Provincias Unidas evalúan negativamente la economía, mientras que ese número baja al 36% entre los votantes oficialistas.
Expectativas: un escenario dividido
Las perspectivas económicas muestran una sociedad partida en tercios. El 36% cree que la economía mejorará, el 29% que se mantendrá igual y el 35% que empeorará.
Optimismo y pesimismo
El optimismo se concentra en votantes de La Libertad Avanza (73%), adultos mayores y hombres. En contraste, el pesimismo domina entre votantes del FIT (66%) y del peronismo (71%).

El dato que enciende alarmas
Uno de los indicadores más sensibles del informe es la percepción sobre el esfuerzo económico.
El 40% de los encuestados considera que el esfuerzo actual no vale la pena, mientras que el 42% cree que sí, pero con resultados a largo plazo. Solo el 18% percibe mejoras en el presente.
Una grieta aún más profunda
La diferencia política vuelve a ser determinante: entre votantes de La Libertad Avanza, el 94% sostiene que el esfuerzo tiene sentido, mientras que ese número cae al 25% entre los votantes del FIT.
