Remo Bolognesi, titular del Ente Único de Control de Privatizaciones, explicó los motivos detrás del impacto tarifario en la provincia y detalló una serie de recomendaciones para optimizar el consumo eléctrico en los hogares.
El incremento en las facturas de energía eléctrica registrado en los últimos meses responde principalmente a la reducción de subsidios nacionales y al nuevo esquema tarifario implementado a nivel país. Así lo aseguró el presidente del Ente Único de Control de Privatizaciones (EUCOP), Remo Bolognesi, en diálogo con MEDIOS RIOJA.
El funcionario explicó que este proceso se profundizó a partir de diciembre de 2023, con una marcada tendencia orientada a eliminar los subsidios y trasladar el costo real de la energía al usuario.
Claves del impacto en La Rioja
- Precios mayoristas: La actualización es definida por la Secretaría de Energía de la Nación y administrada a través de CAMMESA.
- Límites al beneficio: El sistema actual diferencia entre usuarios subsidiados y no subsidiados, otorgando el beneficio únicamente hasta un tope de consumo. Todo excedente se factura a precio pleno.
- Falta de gas natural: La situación se ve agravada en La Rioja debido a que gran parte de los hogares no cuenta con red de gas, dependiendo casi de forma exclusiva de la electricidad para calefaccionarse durante el invierno.
A pesar de este escenario, Bolognesi remarcó que —según datos de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA)— La Rioja se ubica entre las provincias con las tarifas finales menos elevadas del país, gracias a la asistencia financiera y el esfuerzo del Gobierno provincial para amortiguar los incrementos.
Recomendaciones para reducir el consumo eléctrico
Ante el complejo contexto macroeconómico que afecta a las familias argentinas, el titular del EUCOP aconsejó adoptar hábitos de consumo más eficientes para moderar el monto final de las boletas:
- Evitar «consumos vampiro»: Apagar y desenchufar por completo los equipos eléctricos que quedan en modo stand-by.
- Mantenimiento periódico: Controlar el buen funcionamiento de los electrodomésticos para evitar un mayor gasto de energía.
- Uso racional de artefactos: Moderar la utilización de aparatos de alta demanda, tales como estufas, termotanques, hornos eléctricos y microondas.
- Calefacción estratégica: Concentrar el uso de los sistemas térmicos únicamente en aquellos ambientes del hogar que se utilicen de manera frecuente.
