Para el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, los 900 puntos de la medición informados por JP Morgan no tienen nada que ver con fundamentos económicos. Además, aseguró que las medidas legislativas obstaculizan el plan del Gobierno.
En la 46ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizada en el Hotel Llao Llao, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, atribuyó la reciente escalada del riesgo país a las decisiones del Congreso y advirtió que las iniciativas legislativas están trabando la gestión oficial.
Durante su exposición, el funcionario señaló que los indicadores económicos no justifican que el riesgo país, que superó los 900 puntos básicos de acuerdo con JPMorgan, se ubique en esos niveles. “No son los números los que explican este riesgo, sino la política. Ese es el verdadero factor detrás del indicador”, afirmó, a la misma vez que remarcó que las elecciones del domingo en la Provincia de Buenos Aires serán clave para “blindar los vetos” y recuperar certidumbre.
En consonancia con su exposición, el ministro cuestionó con dureza la decisión del Parlamento de dar marcha atrás con el decreto de Vialidad Nacional: “Ningún diputado pidió el informe técnico. Ningún senador. Dejaron caer el decreto, lo que implica seguir pagando cargos jerárquicos mientras los recursos se pierden en la burocracia y no llegan a las rutas”.
En esa línea, Sturzenegger recordó que la derogación arrastró también normas vinculadas al INTA y a la estructura de Vialidad, situación que obligó al Poder Ejecutivo a emitir un DNU para corregir la falla legislativa.
En otro tramo de su intervención, Sturzenegger apuntó contra leyes que incrementan el gasto sin respaldo financiero, como las pensiones por discapacidad, y sostuvo que este tipo de presiones del Congreso tendrá un límite a partir del 26 de octubre, fecha de las elecciones legislativas nacionales.
Para cerrar, el ministro apeló a un mensaje más político y personal, instando a los presentes a acompañar las transformaciones del Estado “no por interés propio, sino por convicción y por el futuro de nuestros hijos”.
En medio de una de las peores semanas del Gobierno tras los escándalos por coimas y las acusaciones cruzadas por los audios de Diego Spagnuolo, el titular de la cartera de Desregulación destacó la determinación del presidente Javier Milei, a quien definió como un líder con “convicción inclaudicable para modificar este sistema».
