Un estudio realizado por el Observatorio de la Realidad Social y Educativa de la Universidad de Chilecito (UNdeC) reveló datos contundentes sobre la realidad demográfica de la provincia. Según explicó a MEDIOS RIOJA el director del organismo, Gabriel Pizarro, el número de nacimientos en La Rioja cayó un 43,2% entre los años 2014 y 2025.
Si bien la cifra es levemente inferior a la media nacional, representa un valor elevado que marca un cambio profundo en la estructura social de la región.

Un fenómeno acelerado en Latinoamérica
Pizarro contextualizó que esta tendencia no es aislada, sino que afecta a toda América Latina. «Hace 40 años, las familias tenían en promedio cinco hijos; hoy tienen de uno a dos», señaló. Este proceso de transición demográfica, que suele tardar décadas, se ha dado de forma acelerada en la región.
Causas del cambio: Educación, economía y planificación
El recambio demográfico ideal se sitúa en 2,1 hijos por mujer, pero en Argentina la proyección actual es de apenas 1,4. Entre los factores que explican este fenómeno, el especialista destacó:
- Cambio Cultural: Mayor acceso a la educación y un mercado laboral más competitivo.
- Planificación Familiar: Las nuevas generaciones postergan la maternidad y paternidad, analizando con cuidado el costo en términos de energía y tiempo.
- Crisis Económicas: El alto costo de crianza y la falta de redes de contención influyen en la decisión de reducir el número de integrantes de la familia.
El futuro: Menos niños y más adultos mayores
La estructura poblacional está cambiando su forma. El «ensanchamiento» de la pirámide se observa ahora en las edades medias (nacidos en los 80 y 90), mientras que la base (niños de 0 a 14 años) se reduce y la cima (adultos mayores) comienza a crecer.
«Se nota ya un cambio en las edades. Esto implica que, a largo plazo, escaseará la población activa encargada de mover la economía», advirtió Pizarro.
Oportunidades en un «momento bisagra»
A pesar de la preocupación que puede generar la baja natalidad, el director del Observatorio señaló que esto abre una «ventana de oportunidades» en áreas como salud, educación y nuevas tecnologías, siempre y cuando la sociedad esté preparada.
«Es difícil revertir la tendencia, pero estamos en el momento ideal para discutirlo. Requiere de una articulación mancomunada entre la política, la academia y los medios de comunicación para sentar las bases de las generaciones del futuro», concluyó.
