La última gala dejó un dato que no pasó desapercibido: Carmiña fue una de las más votadas por sus compañeros y quedó en el centro de todas las miradas. La cantidad de votos en su contra sorprendió tanto dentro como fuera de la casa, y en cuestión de minutos su nombre se volvió tendencia.

Pero mientras algunos celebran que esté en placa, otros la defienden con uñas y dientes: “Sirvió quilombo, sirvió llanto, se quedó sin comer para que coma el resto”, escribieron en redes. También recuerdan que hizo la primera espontánea y que está generando contenido desde el día uno.
Para muchos ya es claro: Carmiña se está consolidando como la primera gran villana de esta edición. ¿Estratega intensa o blanco fácil del grupo? Lo cierto es que, para bien o para mal, hoy es una de las protagonistas absolutas del juego.
