Tal como se adelantó previamente, sonó el teléfono rojo en la casa Gran Hermano. Sin embargo, Martín y Nicolás lo rompieron al querer atenderlo.
Quien atendía el teléfono iba a poder ver todas las nominaciones desde el SUM mientras disfruta de una cena, obviamente sin que lo sepa el resto de la casa, y luego sí poder ir él al confesionario a emitir sus votos.
Como el Chino y Nico rompieron el teléfono, Santiago del Moro comunicó que ninguno de los dos iba a tener ese beneficio, y les indicó que entre los dos elijan a uno de sus compañeros para que obtenga lo que iba a recibir alguno de ellos.
Martín y Nico eligieron a Bautista, por lo que el conductor de Gran Hermano le comunicó que su beneficio era la cena especial. Una vez a solas en el SUM, Santi le dio a conocer la verdad: «Vas a ver y escuchar todo, y nominar último de acuerdo a lo que hayas visto. Cuando salgas del confesionario vas a poder contarlo o no, como vos quieras».