La leyenda del básquet argentino estuvo presente junto a su familia en Dallas para el triunfo de la Selección argentina y celebró haber visto al capitán alcanzar una nueva marca mundialista.
El ex basquetbolista argentino Emanuel “Manu” Ginóbili vivió una jornada inolvidable en Dallas, donde presenció en vivo el triunfo de la Selección argentina por 2-0 ante Austria, por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, y fue testigo directo de un nuevo récord histórico de Lionel Messi.
El bahiense, símbolo absoluto de la Generación Dorada y una de las grandes leyendas del deporte argentino, estuvo en uno de los palcos del estadio junto a su familia y fue ovacionado por los hinchas albicelestes cuando las pantallas gigantes lo enfocaron durante el encuentro.
La escena tuvo un condimento especial: una gloria del básquet argentino viendo en vivo a la máxima figura del fútbol nacional, en una noche en la que Messi volvió a escribir otra página dorada en su carrera.
Tras el partido, Ginóbili compartió su emoción en redes sociales y remarcó que fue la primera vez que pudo ver un partido de Argentina en un Mundial junto a su familia.
“Qué privilegio”, expresó Manu, al celebrar haber estado presente en la noche en la que Messi se transformó en el máximo goleador histórico de los Mundiales.
El capitán argentino marcó los dos goles de la victoria ante Austria y llegó a los 18 tantos en Copas del Mundo, una cifra que le permitió superar el récord histórico y ampliar aún más su legado con la camiseta de la Selección.
Ginóbili ya había anticipado su intención de asistir a los partidos de Argentina en Texas cuando el sorteo determinó que la Albiceleste jugaría ante Austria y Jordania en esa zona de Estados Unidos, país en el que el bahiense construyó una carrera inolvidable en la NBA con San Antonio Spurs.
La presencia de Manu en Dallas generó una fuerte repercusión entre los hinchas argentinos, que celebraron el cruce simbólico entre dos emblemas de distintas generaciones y disciplinas.
Argentina, con el triunfo ante Austria, aseguró su clasificación y quedó muy cerca de confirmar el primer puesto del grupo, en una noche que tuvo a Messi como protagonista absoluto dentro de la cancha y a Ginóbili como uno de los grandes focos de emoción fuera de ella.
NA.
