La Policía Federal Argentina realizó múltiples allanamientos en la capital riojana. La organización era liderada por un interno del servicio penitenciario y contaba con la complicidad de su entorno familiar.
En un operativo de gran magnitud, la Policía Federal Argentina (PFA) logró desbaratar una red de narcotráfico que funcionaba bajo una modalidad alarmante: las órdenes emanaban desde el interior del complejo penitenciario provincial. La investigación, dirigida por el Juzgado Federal de La Rioja, apuntó contra un reconocido narcotraficante detenido, quien coordinaba la venta de estupefacientes junto a su mujer, su hija y su hermana.
Los procedimientos incluyeron allanamientos simultáneos en domicilios particulares y en las celdas del penal. Como resultado, las fuerzas de seguridad secuestraron una importante cantidad de droga, balanzas de precisión, dinero en efectivo y teléfonos celulares. Según informaron las autoridades, «la organización fue desarticulada y los investigados fueron detenidos», quedando todos a disposición de la justicia federal.
El despliegue fue supervisado por el Subcomisario Cristian Nieva, jefe de la PFA en la provincia, quien coordinó las tareas para desmantelar los puntos de venta al menudeo. La investigación confirmó que el grupo de mujeres distribuía la sustancia en distintos sectores de la ciudad y también lograba ingresarla al predio carcelario para su comercialización interna.
