En medio de la reactivación del conflicto por los límites entre La Rioja y San Juan, el historiador Roberto Rojo sostuvo que la provincia cedió un territorio estratégico durante las negociaciones impulsadas por el Gobierno nacional en la época de la dictadura militar y consideró que el reclamo que hoy impulsa la administración riojana tiene un sólido fundamento histórico, aunque advirtió que su resolución podría demandar años.
Rojo explicó que el origen de la disputa se remonta a la decisión del Gobierno nacional de resolver los conflictos limítrofes existentes entre distintas provincias, entre ellas La Rioja, San Juan, Neuquén y La Pampa. Según indicó, fue en ese proceso donde la provincia terminó realizando una negociación que calificó como “muy mala”.
“La Rioja perdió el territorio clave conocido como Ichigualasto, todo Valle de la Luna. A cambio se hizo cargo del río Blanco, que podía representar una fuente de agua, pero ese acuerdo fue muy cuestionado porque se cedieron casi alegremente territorios que históricamente pertenecían a la jurisdicción riojana”, afirmó.
El historiador remarcó que esos límites fueron definidos durante el gobierno de facto encabezado por Carlos Onganía y aseguró que el acuerdo recibió críticas desde el mismo momento en que fue firmado.
A su entender, el planteo que hoy vuelve a realizar La Rioja es legítimo desde una perspectiva histórica. No obstante, advirtió que el camino institucional será largo. “Es un litigio que puede demorar mucho tiempo, tanto si avanza por el Congreso como si llega a la Corte Suprema. Por eso creo que la mejor salida sería una solución política, aunque hoy San Juan no quiere compartir el desarrollo minero que existe en esa zona”, señaló.
Rojo consideró que el renovado interés por el conflicto está directamente relacionado con el potencial económico del área en disputa. Allí se desarrolla el proyecto minero Vicuña, alcanzado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con inversiones proyectadas por unos 18.000 millones de dólares.
Consultado sobre si el gobernador Ricardo Quintela fue el primero en volver a impulsar el reclamo, recordó que existe un antecedente legislativo presentado en 2010 por el entonces senador nacional Carlos Menem.
“Menem presentó un proyecto de ley con los mismos reclamos que hoy sostiene el Gobierno provincial. No prosperó, pero fue el antecedente de esta iniciativa”, indicó.
Según el historiador, desde entonces el tema perdió presencia en la agenda pública hasta que el desarrollo minero devolvió centralidad a la discusión. “Durante años nadie volvió a plantear este punto de vista histórico. Hoy la importancia económica de esos territorios hizo que el reclamo recuperara fuerza”, concluyó.
