La interna de la Unión Cívica Radical volvió a quedar al rojo vivo en la Cámara de Diputados. A poco más de un mes del recambio legislativo y de la asunción del nuevo presidente del partido, un grupo de diputados radicales que integran el bloque Provincias Unidas le exigió al Comité Nacional que le quite el uso del sello partidario al bloque que hoy se denomina UCR.
El pedido se formalizó a través de una carta enviada al flamante titular del Comité Nacional, el intendente de Venado Tuerto Leonel Chiarella, y expuso con crudeza las divisiones internas que atraviesan al centenario partido.
El detonante: el Presupuesto y dos leyes clave
El reclamo se apoya en la forma en que votaron los diputados del bloque UCR durante el tratamiento del Presupuesto nacional, puntualmente en el Capítulo XI, que proponía derogar la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Votos cruzados y acusaciones de desobediencia partidaria
Según detallaron los firmantes, en esa sesión “tres diputadas y diputados votaron a favor de la derogación, dos se abstuvieron y solo uno votó en contra”, a pesar de que la conducción partidaria había fijado una postura contraria, que incluso fue leída en el recinto.
Para los legisladores de Provincias Unidas, ese accionar resulta “incompatible con los principios históricos del radicalismo, su Carta Orgánica y las decisiones de sus órganos de conducción”.
Quiénes firmaron el reclamo
La carta lleva la firma de Mariela Coletta, Pablo Juliano, Martín Lousteau, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, todos integrantes del bloque Provincias Unidas, quienes solicitaron que ningún otro bloque parlamentario utilice la denominación “Unión Cívica Radical” si no respeta estrictamente los lineamientos partidarios.

En el documento, sostienen que hoy ningún bloque concentra a la mayoría de los diputados radicales, por lo que —afirman— nadie puede arrogarse la representación exclusiva del nombre.
Un radicalismo partido en varios bloques
La disputa se da en un contexto de fragmentación creciente. Tras las últimas elecciones, la UCR quedó partida en distintas expresiones parlamentarias, reflejo de la falta de una estrategia nacional unificada.
Cómo quedaron armadas las bancadas
En el bloque UCR permanecieron los mendocinos Pamela Verasay y Lisandro Nieri, los chaqueños Gerardo Cipolini y Guillermo Agüero, el entrerriano Darío Schneider y el correntino Diógenes González.
En tanto, Provincias Unidas agrupa a Lousteau, Coletta, Juliano, Rizzotti y Zigarán, entre otros dirigentes que compitieron por fuera de las alianzas provinciales con La Libertad Avanza.

La respuesta desde el bloque UCR
Desde el sector que conduce Pamela Verasay rechazaron la acusación y señalaron que fueron los diputados de Provincias Unidas quienes rompieron la posibilidad de mantener un bloque unificado.
La mendocina aseguró que buscó preservar la unidad, incluso habilitando la libertad de acción al momento de votar, pero que esa propuesta fue rechazada por sus correligionarios.
En el bloque UCR la carta cayó mal y recordaron antecedentes de fracturas internas durante gestiones anteriores sin que el partido interviniera sobre el uso del nombre.
Chiarella, en silencio y reunión clave
Desde el Comité Nacional evitaron pronunciarse públicamente. Aseguraron que Leonel Chiarella está enfocado en una agenda federal de recorridas y no hará declaraciones sobre la disputa.
Este miércoles se reúne la Mesa Nacional, de manera virtual. Si bien el tema no figura en el orden del día, se descuenta que la discusión llegará a la mesa y marcará el primer gran desafío político del nuevo presidente partidario.
Un debate que mira al 2027
La pelea por el sello UCR no se limita al Congreso. La interna también atraviesa el armado nacional y provincial del radicalismo, con tensiones expuestas en la composición de la Mesa Ejecutiva y en procesos electorales locales, como los comicios municipales previstos para febrero en Mendoza.
