Un efectivo policial con domicilio en el Departamento Felipe Varela se encuentra nuevamente en el centro de una investigación judicial y administrativa tras ser denunciado por presuntos hechos de desorden y violencia de género. El funcionario, que ya contaba con antecedentes por conductas similares y otros delitos graves, habría protagonizado este último incidente bajo los efectos del alcohol, lo que derivó en una intervención inmediata de la fuerza.
La trayectoria del uniformado está marcada por una serie de episodios conflictivos que incluyen un supuesto intento de abuso a un joven, desórdenes en la vía pública y una gresca en un local bailable que terminó con personas heridas de gravedad. Debido a estos antecedentes, el agente había sido trasladado anteriormente al Departamento Chilecito, pero hace apenas un mes regresó a la Unidad Regional Primera Valle del Bermejo para cumplir funciones en la Comisaría de Guandacol.
El retorno del efectivo a la zona ha generado fuertes versiones sobre el uso de influencias políticas para facilitar su traslado, un movimiento que hoy queda bajo la lupa tras la nueva denuncia. Ante la gravedad de la situación, las autoridades policiales confirmaron que se han tomado medidas estrictas para garantizar la transparencia del proceso y la seguridad de los involucrados en el caso de violencia denunciado.
Desde la Unidad Regional 1° Valle del Bermejo informaron oficialmente sobre el estado de la causa y la situación de revista del implicado. «Ingresó con arresto preventivo, se labraron actuaciones desde la justicia, y por la gran magnitud del hecho, realizarán un sumario administrativo», señalaron fuentes oficiales, remarcando que la conducta del uniformado es incompatible con los valores de la institución.
