La presentación judicial detalla episodios ocurridos durante los cinco años que duró el vínculo entre ambos. La denunciante aseguró que el caso se reactivó tras hallar registros fílmicos inéditos.
Una grave acusación judicial sacude al mundo de la música y el espectáculo: Joaquín Levinton, líder y cantante de la banda Turf, fue denunciado penalmente por una expareja por presuntos episodios de abuso sexual con acceso carnal, violencia física y psicológica, amenazas, privación ilegítima de la libertad y filmaciones clandestinas.
De acuerdo con la información radicada en la Justicia porteña, los hechos descriptos en la denuncia se habrían extendido durante el vínculo que mantuvieron entre los años 2015 y 2020.
Los detalles de la denuncia
- Abuso y consumo forzado: Según consta en el expediente, la víctima relató haber sido sometida a relaciones sexuales no consentidas, además de ser forzada al consumo de sustancias estupefacientes y ser filmada sin su consentimiento durante encuentros compartidos.
- Violencia y amenazas: El escrito judicial también detalla episodios de hostigamiento, amenazas y agresiones físicas. Entre ellos, la mujer señaló situaciones en las que el músico la habría retenido por la fuerza para impedirle abandonar el lugar.
- El antecedente de 2022: La denunciante reconoció que ya había realizado una presentación legal en el año 2022, la cual optó por retirar en aquel momento tras la presión del entorno y del propio artista.
- El detonante actual: La decisión de retomar las vías legales se concretó recientemente, luego de que la expareja encontrara nuevos registros fílmicos y material probatorio que documentaban los abusos. Al confrontarlo con estas pruebas y advertirle sobre la denuncia, el músico la habría bloqueado de todas las vías de comunicación.
El testimonio público
En declaraciones difundidas a través de distintos medios, la denunciante prefirió resguardar su identidad, pero apuntó duramente contra el artista: «No busco ensuciar ni dañar la imagen de nadie que no se lo merezca. Es una persona que todo el mundo quiere y no saben lo que es, es un monstruo. No conocen el costado que nadie se imagina pero existe».
Por el momento, la causa continúa su curso en el fuero judicial correspondiente, donde se aguardan nuevas medidas de prueba y peritajes sobre los elementos presentados por la querella.
