La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó para este viernes 6 de febrero de 2026 a una reunión de urgencia de su Consejo Directivo, en la que analizará el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y definirá los próximos pasos de la central sindical, sin descartar la convocatoria a medidas de fuerza, entre ellas un eventual paro nacional.
Una reunión clave en medio del tratamiento legislativo
La convocatoria de la CGT se produce en un momento sensible del calendario parlamentario, ya que el Gobierno busca avanzar con la reforma laboral durante el período de sesiones extraordinarias, que se extiende hasta fines de febrero. La iniciativa forma parte del paquete de reformas económicas y estructurales promovidas por el Poder Ejecutivo y genera fuertes resistencias en el movimiento sindical.

Durante la reunión, los integrantes del Consejo Directivo evaluarán el contenido del proyecto, el estado de las negociaciones políticas en curso y el margen de acción que conserva la central para incidir en el debate legislativo, ya sea a través del diálogo institucional o mediante acciones de protesta.
Tensiones internas y debate sobre la estrategia
El cónclave de este viernes también estará atravesado por diferencias internas dentro de la CGT respecto del camino a seguir. Mientras algunos sectores sostienen la necesidad de profundizar las gestiones políticas para introducir modificaciones al texto oficial, otros impulsan una respuesta más contundente, con movilizaciones y un paro general, como forma de presionar al Gobierno y al Congreso.
En ese marco, dirigentes sindicales reconocen que la reunión servirá para ordenar posiciones y definir si la central mantiene una postura unificada o si habilita distintas expresiones de rechazo en paralelo al accionar institucional.
Gestiones con gobernadores y una gira inconclusa
La reunión del Consejo Directivo llega luego de semanas de gestiones de la conducción cegetista con gobernadores de distintas provincias, en un intento por coordinar posiciones frente a la reforma laboral y sumar respaldos políticos para frenar o modificar el proyecto.

Sin embargo, esas tratativas no lograron consolidarse plenamente. En algunos casos, como el del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, los encuentros previstos no pudieron concretarse por problemas de agenda, según informaron desde la central sindical. Desde la CGT señalaron que las conversaciones con mandatarios provinciales continúan abiertas, aunque reconocen dificultades para unificar posturas.
Presión sindical y movilizaciones en marcha
En paralelo a la convocatoria formal de la CGT, distintos sectores del sindicalismo comenzaron a desplegar acciones de protesta y movilizaciones en rechazo a la reforma laboral. Gremios de perfil más confrontativo, junto con organizaciones aliadas, anunciaron marchas en Córdoba y Rosario, con la intención de visibilizar el rechazo al proyecto y presionar a los gobiernos provinciales.
