Un informe de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) encendió una fuerte señal de alarma sobre la economía real: 31.500 pequeñas y medianas empresas podrían cerrar en 2026, en un contexto de consumo deprimido, caída de la rentabilidad y presión creciente de las importaciones.
La proyección equivale al 6,3% del total de PyMES del país y se suma a las más de 20.000 firmas que dejaron de operar en 2025, profundizando el deterioro del entramado productivo.
Según el relevamiento, realizado sobre 302 empresas, cooperativas y trabajadores autónomos de 22 provincias, el 56,3% de los empresarios cree que la situación económica empeorará durante 2026, mientras que el 21,5% asegura no encontrar ninguna variable de crecimiento aplicable a su negocio.
En el inicio del tercer año de gestión de Javier Milei, el pesimismo se profundiza y contradice el eje central del relato oficial.Plan económico Milei.

Ventas en caída y rentabilidad al límite
Los datos del Radar PyME muestran que solo el 52,6% de las empresas tuvo ventas consideradas razonables en el último trimestre de 2025, lo que representa una caída de 16,5 puntos porcentuales interanuales. La industria aparece como el sector más golpeado, con apenas el 46% de las firmas en niveles aceptables de ventas.
En paralelo, el 88% de las PyMES registró aumentos de costos, pero solo el 69% pudo trasladarlos a precios. La principal razón para no hacerlo es la caída de la demanda, señalada por el 58% de los empresarios.
Como resultado, apenas el 32% de las empresas opera con rentabilidad positiva, mientras que más de un cuarto trabaja directamente con pérdidas.

El deterioro también impacta en el mercado laboral. Durante el cuarto trimestre de 2025 se registró una variación neta negativa del empleo del -1,88%, con fuerte incidencia en la industria.
Además, 7 de cada 10 empresas consideran que sus trabajadores perdieron poder adquisitivo durante el último año, lo que profundiza el círculo vicioso de caída del consumo interno. En ese marco, el 71% de las firmas no prevé incorporar personal en el corto plazo.

Importaciones y límites al crecimiento
Otro factor clave es la apertura importadora. El informe señala que el 42% de las PyMES se ve perjudicado por el ingreso de productos del exterior, porcentaje que asciende en el sector industrial. De cara a 2026, el 58% de las industrias espera que su situación empeore.
Para los empresarios, la combinación de consumo planchado, márgenes en retroceso, presión impositiva e importaciones configura un escenario de extrema fragilidad.

Reforma laboral: una variable que no convence
A contramano del debate público, la reforma laboral aparece relegada en las expectativas del sector productivo. Solo el 1% de las empresas encuestadas la considera una herramienta para impulsar la recuperación, muy por detrás de la necesidad de reactivar el mercado interno, acceder al crédito y mejorar la rentabilidad.
“El deterioro de la economía real es sostenido, con caída de ventas, pérdida de empleo y riesgos crecientes de cierre”, advirtieron desde ENAC, y remarcaron la urgencia de políticas activas que protejan al entramado productivo nacional.
