El Padre Munir Braco, vocero del Arzobispado de Córdoba, dialogó con MEDIOS RIOJA, y alertó sobre la preocupante naturalización de las apuestas online en menores y adultos, impulsada por la intensa actividad publicitaria durante los eventos deportivos.
En el marco de la fiebre mundialista y la constante exposición a plataformas de apuestas virtuales, la Iglesia Católica ha encendido las alarmas sobre un flagelo que avanza silenciosamente en la sociedad: la ludopatía. El Padre Munir Braco, vocero del Arzobispado de Córdoba, advirtió que la tecnología ha derribado todas las barreras de control, permitiendo que menores de edad accedan a un «casino» desde sus propios teléfonos móviles.
La «naturalización», el enemigo invisible
Para el Padre Braco, el mayor peligro radica en que la sociedad ha comenzado a ver la apuesta como una actividad lúdica inofensiva. «Es muy preocupante porque se naturaliza una conducta que lleva directamente a la adicción», señaló el religioso. Según advirtió, el problema es que, bajo la excusa del evento deportivo, se ha desdibujado el límite entre disfrutar un partido y poner en riesgo la salud mental y económica.
El sacerdote fue tajante al comparar este fenómeno con otras adicciones: «Al naturalizar el consumo, se pierde la noción de la gravedad. Tal como sucede con el alcohol o el tabaco, terminamos ignorando el deterioro progresivo de la persona».
Un problema de salud pública, no solo económico
Durante la entrevista, el vocero del Arzobispado cuestionó la mirada «economicista» que el Gobierno Nacional pretende darle a la regulación del juego. Para la Iglesia, enfocarse solo en la legalidad comercial de las casas de apuestas es insuficiente, ya que se ignora su impacto devastador como problema de salud pública.
- Falta de legislación: El Padre Braco denunció que un proyecto de ley para la prevención de la ludopatía, que ya contaba con media sanción en la Cámara de Diputados, permanece estancado en el Senado. «Es una picardía que se pierda el estado parlamentario de esa ley. Pedimos que la saquen del cajón y la traten», reclamó.
- Publicidad engañosa: Calificó de «verso» las advertencias legales de pocos segundos al final de las publicidades, argumentando que son insuficientes frente al agresivo marketing que incentiva a los usuarios a apostar en cada jugada de los 104 partidos que ofrece el Mundial.
La realidad tras el celular
Aunque el discurso común suele asociar las apuestas a sectores vulnerables buscando un ingreso extra, el Padre Braco aclaró que la ludopatía atraviesa todas las clases sociales. «He visto personas con una excelente posición económica perder campos y propiedades enteras por la compulsión al juego. No dimensionan la pérdida porque apuestan cifras estratosféricas», reveló.
El pedido a las familias
Más allá de las leyes y las regulaciones, el sacerdote hizo un llamado a la reflexión profunda en los hogares. En un contexto donde los jóvenes son los más vulnerables a las plataformas digitales, el consejo es claro: «Miremos el mundial como hinchas y no como apostadores».
El mensaje final fue contundente para frenar la marea de las apuestas online: «Apostar no es jugar».
