La responsable de la sede riojana del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Micaela Tula, manifestó su profunda preocupación por versiones que indican un inminente desmantelamiento de áreas estratégicas a nivel nacional.
Según detalló, la incertidumbre envuelve a la planta trabajadora tras conocerse que entre 1000 y 1400 empleados podrían ser desvinculados del sistema científico y tecnológico nacional en los próximos días, situación que ha puesto a los agentes del organismo en estado de alerta permanente.
Tula calificó el contexto actual como «muy triste» y recordó que el INTI es un eslabón fundamental para el desarrollo de la industria argentina. La funcionaria remarcó que las decisiones que afectan al instituto impactan de forma directa en la competitividad de las empresas, ya que el organismo es el encargado de garantizar estándares de calidad a través de ensayos y certificaciones esenciales para el comercio nacional e internacional.
En cuanto a las tareas cotidianas que se verían resentidas, la funcionaria enumeró procesos clave como la verificación de surtidores de combustible, el control de básculas industriales, taxímetros y la certificación de seguridad de juguetes, cascos y equipos de control vial. Estas funciones aseguran que los servicios y productos que consume la ciudadanía cumplan con las normativas vigentes, garantizando transparencia en las transacciones comerciales y seguridad para los usuarios.
