El Colegio de Farmacéuticos advierte una situación financiera insostenible. Denuncian que la obra social provincial adeuda prestaciones desde noviembre de 2025 y temen por la continuidad del servicio.
A través de un comunicado de prensa firmado por el referente del sector, Hugo Tello, las farmacias de la provincia de La Rioja se declararon en «situación límite». Ante lo que describen como un severo «ahogo financiero», las autoridades farmacéuticas han decidido saltear las vías administrativas habituales para apelar de manera directa al gobernador de la provincia, Ricardo Quintela.
El foco del conflicto apunta a la Administración Provincial de Obra Social (APOS), conducida por la contadora Claudia Ortiz. Según detallaron desde el sector, la obra social estatal arrastra una deuda de prestaciones que se remonta al mes de noviembre de 2025, lo que ha pulverizado la capacidad de financiación de los comercios farmacéuticos en un contexto de alta inflación.
El representante de la Cámara de Farmacias de La Rioja, Hugo Tello, dialogó con MEDIOS RIOJA y advirtió sobre la crítica situación financiera que atraviesan los comercios del sector debido a los reiterados retrasos en los pagos de la obra social provincial y la presión impositiva. Aseguran que el actual modelo tiende a la desaparición de las farmacias pequeñas en el interior.
El panorama para las farmacias de la provincia de La Rioja es cada vez más complejo. Según precisó Hugo Tello, referente de la Cámara de Farmacias local, el principal factor de asfixia financiera es el pronunciado retraso en los pagos por parte de la Administración Provincial de Obra Social (APOS). «Pagó hasta octubre de 2025; desde noviembre de ese año no paga», detalló, remarcando que el plazo contractual estipulado de 30 a 45 días ya se ha extendido a seis meses de demora.
A esta falta de pago se le suma un esquema de costos que Tello calificó como un «aplicativo destructivo». Para poder atender a los afiliados de APOS, las farmacias deben abonar por adelantado una bonificación del 11%, lo que funciona en la práctica como un impuesto. «Es una situación que viene desde que está la actual administradora hace seis años y medio, y que el anterior, Emiliano Castro, también aplicó», señaló. A esto se agrega el incremento de la alícuota de Ingresos Brutos, que pasó del 2,5% al 4% a partir de 2024.
Competencia estatal y riesgo de centralización
Otro de los puntos críticos señalados por el representante del sector es la creación, por parte del Estado provincial, de una red de farmacias que ya cuenta con 19 sucursales. Para la Cámara, esto representa una competencia desleal frente a los propietarios locales que sostienen sus comercios con inversiones propias.
«La tendencia es centralista. Va a quedar centralizado en que atiendan uno o dos nada más (…) Está llegando una situación donde la tendencia es que todas las farmacias locales van a desaparecer», advirtió Tello.
Esta realidad ya se traduce en la falta de prestación efectiva en el interior de la provincia. En localidades como Ulapes o Chepes, los afiliados ya no pueden adquirir medicamentos a través de la obra social debido a que los comercios más chicos no logran sostener el flujo financiero. Actualmente, solo las firmas con mayor espalda económica pueden continuar atendiendo a APOS.
Un reclamo histórico sin respuestas en la Legislatura
La problemática no es nueva, sino que arrastra años de vigencia. Como contrapartida y ejemplo de las consecuencias a largo plazo, desde la Farmacia Cristal de Chilecito —firma que comenzó a operar en 1997 con seis empleados— recordaron que debieron dejar de trabajar con la obra social provincial hace dos décadas por la imposibilidad de costear los cánones exigidos.
A pesar de haber llevado el reclamo a la Legislatura provincial a través del diputado Raúl Cabral, desde el sector señalaron que la respuesta recibida fue la falta de canales de diálogo con la conducción de APOS. Ante este escenario, las farmacias locales apelan directamente a la intervención del gobernador de la provincia como la única vía para destrabar el conflicto y modificar un panorama que, aseguran, pone en riesgo la supervivencia del comercio farmacéutico tradicional en La Rioja.
