La coordinadora del Observatorio Vial de la provincia, Gabriela Romero, dialogó con MEDIOS RIOJA brindó un alarmante balance sobre la siniestralidad vial en lo que va del año. Según los datos oficiales, en el primer trimestre se han contabilizado 13 muertes (incluyendo los primeros días de abril), una cifra que preocupa a las autoridades pese a representar una leve baja respecto al mismo periodo de 2025.
Romero destacó un cambio drástico en la dinámica de los accidentes: de los 13 fallecimientos registrados, 12 ocurrieron en zonas urbanas y solo uno en área rural. El año pasado, la proporción se dividía equitativamente entre ambos sectores.
Para la funcionaria, la clave reside en un cambio de hábito. «El problema aquí es lo cultural», señaló, haciendo referencia al respeto por las rotondas, semáforos y la prioridad de paso. Asimismo, subrayó que un vehículo puede transformarse en un «arma» si no se utiliza con responsabilidad, especialmente bajo los efectos del alcohol.
En el marco del Consejo Provincial de Seguridad Vial, impulsado por la diputada nacional Gabriela Pedrali, se firmó un convenio entre los municipios y la Provincia. Este acuerdo faculta a la Policía de la Provincia para actuar en controles viales en cualquier lugar y circunstancia, no limitándose solo al uso del casco.
«Vamos a pasar de tener 100 inspectores a 3.000, porque la policía ahora estará facultada para intervenir», explicó Romero. Al respecto, fue contundente sobre el cumplimiento de las normas: «Si no nos gusta que nos toquen el bolsillo, cumplamos con las normas de tránsito».
