Incendios fuera de control consumieron más de 15.000 hectáreas en la Patagonia argentina, principalmente en la provincia de Chubut, donde brigadistas, bomberos y voluntarios luchan contrarreloj para contener el avance del fuego.
El foco más grave se localiza cerca de Epuyén, con casi 12,000 hectáreas afectadas, tras la intensificación de los vientos que reactivó varios frentes y puso en riesgo viviendas, una escuela y una usina eléctrica. Otro incendio activo se mantiene en el Parque Nacional Los Alerces, además de focos en Chubut y Santa Cruz.
Más de 500 personas participan en los operativos, con apoyo de otras provincias y la oferta de ayuda de Chile. Al menos 10 viviendas resultaron destruidas, unos 3,000 turistas fueron evacuados y un brigadista voluntario permanece en terapia intensiva por quemaduras graves.
El gobernador Ignacio Torres advirtió que la situación sigue siendo crítica y llamó a no minimizar el impacto del cambio climático, en medio de la peor sequía desde 1965, a un año de los peores incendios en la región en tres décadas.
