El trabajador de prensa denunció en diálogo con MEDIOS RIOJA, haber sido golpeado y retenido por efectivos policiales mientras filmaba un operativo. Tras el violento episodio, confirmó que iniciará acciones legales y cuenta con el apoyo del gremio.
El reportero gráfico Luis Lobos denunció públicamente un grave hecho de violencia institucional ocurrido mientras intentaba registrar un procedimiento policial. Según relató, el conflicto inició cuando observó que «4 o 5 policías traían a una persona arrastrando» y decidió filmar la escena. En ese momento, los efectivos intentaron impedir su labor profesional: «Los policías querían obstaculizar y evitar que filme; me tiraron al piso y me quitaron el celular», detalló el cronista.
La situación escaló cuando el hijo de Lobos también fue agredido por los uniformados presentes en el lugar. «Me afectó mucho ver cómo trataron a mi hijo; un policía lo atacó con un golpe en el pecho», lamentó el trabajador de prensa, quien calificó el accionar como desmedido y humillante al asegurar que «nos trataron como delincuentes». A pesar de que intentó explicar sus derechos para ejercer su tarea periodística, la violencia física no cesó.
Respecto a su estado de salud, Lobos manifestó que, si bien se encuentra estable, las secuelas de los golpes lo obligaron a buscar asistencia profesional: «Estoy bien, pero tengo un golpe en los riñones. A la noche tuve que ir al médico». No obstante, destacó que el comisario Montivero, de la Comisaría Tercera, se comunicó con él para hacerse cargo de lo sucedido y pedirle las disculpas correspondientes por el proceder de sus subalternos.
Finalmente, el reportero confirmó que el caso no quedará impune y buscará Justicia con el respaldo del Sindicato de Comunicadores. «Estamos preparando acciones legales contra los policías», sentenció Lobos, quien además convocó a una conferencia de prensa a las 10:30 para brindar más detalles sobre los pasos a seguir tras el ataque recibido en pleno ejercicio de sus funciones.
