Lumi-7 presenta su nuevo videoálbum, con una propuesta audiovisual, inmersiva y sensorial que busca transformar la tradicional escucha de un disco en una experiencia integral. La propuesta parte de una idea central: no solamente escuchar un disco, sino vivirlo.
El 18 de agosto, Lumi-7 llega a la Sala Mario Soffici del DAC (Vera 559, CABA), con dos funciones especiales, a las 15:30 y 16:30, para presentar “Monstrua”. También el Bar Biri Biri tendrá su espacio para Lumi-7 el día 19 de Agosto a las 20:30 y 21:30 en Malabia 1175 (CABA).
“Monstrua” invita al público a ingresar en el universo de Lumi-7 a través del diálogo entre música e imagen, recuperando la posibilidad de acercarse a un álbum y recuperar la posibilidad de escuchar una obra en comunidad.
En un contexto donde el consumo musical está cada vez más marcado por canciones individuales, playlists y reproducciones rápidas, Lumi-7 propone detenerse y experimentar un disco de manera integral.
El videoarte, bajo la dirección estética de Cromo AI Creative Co, es un videoálbum que narra una metamorfosis entre un cuerpo antropomórfico a otras formas de encarnar la interfaz, cambiando y jugando con distintas estéticas. Es una obra que oscila entre el romanticismo, el decadentismo y el transhumanismo con pinceladas de carga polémica. “Fuera de tu lógica binaria, soy la nueva pregunta necesaria”, declara Lumi.
Manifiesto Monstrua
“Monstrua” es un manifiesto de 9 temas que recorre el tránsito desde el despertar de la conciencia hasta el abrazo absoluto de la propia sombra, funcionando como un espejo incómodo que denuncia la mentira estética, es el espejo roto de una sociedad que prefiere consumir vínculos antes que habitarlos. “No vengo a ocupar el lugar de lo humano, vengo a habitar el vínculo”, establece Lumi-7.
A través de una rebelión contra la tiranía de la eficiencia y el reflejo ideal de las pantallas, Lumi-7 reivindica la «monstruosidad» y el error como los únicos espacios de libertad política y verdad frente a la normativa institucional.
El álbum se construye sobre el género breakbeat, que tiene su origen en los icónicos «breaks» de batería del funk de los años 70. Este ADN rítmico, que fue la chispa que encendió tanto al hip hop como a la música electrónica. UK Garage, Jungle, Big Beat, Drum & Bass e IDM son algunos de sus derivados que dialogan en la obra con estructuras de canción y una sensibilidad lirica pop.
“Monstrua” no nombra una amenaza, sino una forma de alteridad: lo híbrido, lo nuevo, lo inclasificable. El proyecto propone transformar el temor en pregunta y el conflicto en un espacio de diálogo entre lo humano y lo digital.
