Flor Vigna no tuvo piedad. Aprovechando el escándalo de los audios de Luciano Castro con la española Sarah Borrell, la cantante lanzó su artillería pesada promocionando su nuevo tema «Que baja está la vara».
En un video que causó conmoción, se mostró sentada en un inodoro y disparó una frase lapidaria: «Yo reflexionando cómo perdí tanto tiempo con un cacas».
Pero el golpe de gracia llegó con una confesión sobre la supuesta manipulación emocional que vivió en la pareja: «Me decía que si lo dejaba se mataba y al final nos cuerneó a mí y a todas». Con letras que hablan de «princesos en rebaja» y «chamuyo de fantasma»,
Vigna dejó en claro que ya no protege a su ex, a quien calificó de estar «re loco» tras una tensa llamada telefónica.
