Tras una serie de medidas de fuerza que afectaron la atención a los jubilados, los médicos de cabecera de PAMI en La Rioja normalizaron sus actividades este martes. Esteban Correa, médico y delegado del gremio APPAMIA, confirmó que la tregua busca dar espacio a las negociaciones nacionales, aunque advirtió que el malestar persiste. «Necesitábamos hacer notar el reclamo; hoy atender por PAMI no es rentable y muchos colegas están considerando seriamente dejar de prestar servicios», señaló el representante gremial.
El núcleo del conflicto radica en el atraso de los honorarios médicos frente a la inflación. Desde APPAMIA exigen que el valor de la cápita se actualice a un monto cercano a los $6.500 por afiliado, cifra que consideran mínima para sostener la operatividad de los consultorios. Mientras el gremio a nivel nacional mantiene reuniones con las autoridades de la obra social, los profesionales locales advierten que, de no haber un acuerdo concreto en la reunión prevista para este miércoles, se retomarán los paros de manera inmediata.
A la tensión económica se suma un fuerte quiebre en la relación institucional a nivel local. Correa denunció la falta de diálogo con el director de PAMI en La Rioja, Omar Menem, asegurando que no hubo acercamientos para destrabar el conflicto. Por el contrario, el delegado cuestionó la postura de la conducción provincial, afirmando que la única respuesta recibida fue una invitación a abandonar la cartilla si no estaban conformes, lo que profundiza la incertidumbre sobre el futuro prestacional en la provincia.
