Es notable como los temas más difíciles de entender son los que menos se tienden a hablar. Hablar de nuestras emociones, miedos, frustraciones, angustias fue algo históricamente considerado por la sociedad como síntoma de una persona débil o en último caso enferma. Un problema individual, sin contexto social. Sin embargo es necesario cuestionarse cuál es la responsabilidad que tiene una sociedad en la que, por ejemplo, en Argentina durante el 2020 el suicidio fue la principal causa de muertes violentas. En el Día Mundial de Prevención del Suicidio revisamos junto a la Lic. Viviana Stimerman algunas ideas que se tienen con respecto a este fenómeno social que afecta a una importante parte de la población y cuáles son las posibles formas de abordarlo.
*Por Candela Blanco
Para comenzar a profundizar en el tema es necesario revisar algunos datos que fueron publicados recientemente por el Ministerio de Seguridad de la Nación, a través del Sistema Nacional de Información Criminal – Sistema Alerta Temprana (SNIC – SAT), en un informe que detalla datos estadísticos sobre suicidios en Argentina, dentro del periodo 2017 y 2020. Entre ellos se pueden mencionar los siguientes:
- Durante el año 2020 se registraron 3.171 suicidios en el país, lo que significó una tasa de 7,6 suicidios cada 100.000 habitantes mayores a 5 años.
- A pesar de la caída en los casos y en la tasa respecto a 2019, en 2020 fue la principal causa de muerte violenta en el país.
- Ese mismo año La Rioja registró 45 casos de suicidio, lo que significa una taza de 12,5, un porcentaje muy por encima de la tasa nacional (7,6). (Mapa 1)
- Las tasas más altas se dieron entre personas entre 15 y 29 años de edad, en su mayoría varones.

Desmitificar prejuicios
Para profundizar sobre la temática Medios Rioja habló con Viviana Stimerman, Licenciada en Psicología, coordinadora del área de Adolescencia del Ministerio de Salud de la provincia y parte del equipo técnico de la carrera de Psicología de la Fundación Barceló.
La misma precisó en principio que la coordinación de Adolescencia tiene como objetivo general apuntar a la salud integral de los y las adolescentes. Al ser la salud mental parte de una salud integral, la temática del suicidio es parte de las actividades, capacitaciones e intervenciones que realiza el área como por ejemplo en el Plan ENIA.
Respecto al suicidio Stimerman consideró que “esta problemática que es tan compleja, no solo requiere la intervención de salud sino de la sociedad en su conjunto”, y sobre todo señaló que en la adolescencia “es muy importante habilitar espacios de escucha despojada de prejuicios”.
“Muchas veces hay comentarios que hacemos o prejuicios que hay que desmitificar, no nos damos cuenta que con la intención de ayudar generamos mucho más malestar”, advirtió y continuó: “El sufrimiento es relativo de cada persona. Hay que respetar, escuchar, que no sea un interrogatorio”.
Por otro lado, la psicóloga afirmó que en realidad “una persona que tiene intentos de suicidio no quiere suicidarse, no quiere más la situación que está pasando, no encuentra otra salida”. Al mismo tiempo cuestionó: “Es una problemática que nos compete a todos, porque si una persona no encuentra salida quiere decir que hay algo que revisar de lo que hacemos, porque a lo mejor no se siente escuchada o no alojamos con la palabra el malestar que está sufriendo”.
Otro prejuicio, explicó Stimerman, es que “se piensa que esta problemática es individual, que la persona tiene una patología psiquiátrica y no es necesariamente así. Vivimos en un contexto complejo, el sufrimiento y padecimiento obedece muchas veces a situaciones laborales, vinculares o económicas de las que no se encuentra alternativa. Tenemos que tratar de ayudar a encontrar alternativas. Si vivimos en una sociedad del sálvese quien pueda y pensamientos individualistas, eso tampoco ayuda”.

¿Cómo saber cuándo alguien necesita ayuda?
Según precisó la especialista, hay indicadores de alerta temprano. Entre ellos mencionó el aislamiento, el lenguaje corporal y las actitudes. “Que no quiere ir al colegio o trabajo, no quiere comer, tiene dificultades para dormir, su discurso es negativo. Igual esto tiene su relatividad. A veces pasan por nuestros ojos y no los vemos. No es necesario que manifieste su malestar”, aclaró.
En este sentido continuó: “Otra cosa a desmitificar es que del suicidio no hay que hablar porque eso promueve, pero si hay que hablar y preguntar a la gente cómo esta. Si tiene pensamientos de hacerse daño, que eso permita habilitar”.
También recomendó que en ese momento también hay que tener en cuenta la forma de abordaje. “Evitar usar adjetivos que hablen del otro. Porque si lo usas mal cortas la posibilidad de que la otra persona siga hablando, ya que esa es mi mirada y no de la que quien padece. Hay que tratar de acompañarlx. Tener en cuenta la subjetividad y los tiempos de cada unx”.
El género como eje transversal
Sobre esto Stimerman explicó: “Incide la temática de género, ya que tenemos muchos estereotipos marcados que hace que transitemos el sufrimiento de distintas formas. No es lo mismo como sufre un varón que a una mujer. Hay estereotipos como que llorar es de débiles. A veces utilizamos estrategias en la relación con nuestros hijxs de querer poner un límite, pero lo que instalamos es un estereotipo. Si digo llorar es de débiles, ese niño o niña ya se instaló un limitante y cuando tenga un problema no podrá expresarse”.

Virtualidad que angustia
“Lo que venden las redes no es necesariamente la realidad en su conjunto, en el proceso de generar la identidad, vemos lo que nos ofrecen personas públicas. Esa realidad que es distinta a la mía puede generar frustraciones o angustia, hay que ayudar a identificar cuáles son los elementos positivos que tienen en su vida y no los negativos, no compararme con esas personas”, dijo la psicóloga.
Ley nacional de Prevención del suicidio

Mediante el Decreto Nº 603/2021 se reglamentó la ley N° 27.130 de Prevención del Suicidio en Argentina. La misma habla de que “el suicidio es una problemática social, comunitaria, de salud pública y es una responsabilidad de todxs”, y a la vez lo define como “un fenómeno multicausal en el que interactúan factores del orden individual, familiar, social y comunitario”.
En este marco la coordinadora de Adolescencia de la provincia, comentó: “En el caso de niños niñas o adolescentes estamos hablando de una vulneración de derechos, ahí intervienen otros organismos en conjunto con salud. Todavía hay otros aspectos que hay que seguir profundizando y generando que esta problemática se vaya tomando en la agenda como principal”.
Por ultimo Stimerman destacó un trabajo de extensión que realiza la carrera de Psicología de la Barceló que “tiene como objetivo generar un trabajo intersectorial para hacer capacitaciones a distintos equipos técnicos como Crecer Sanos o el Plan ENIA”. En esto trabajan organismos estatales como la Dirección Nacional de Adolescencia y Juventud, la Dirección de salud mental, el Ministerio de Educación de la nación, la CENAF y los mismos organismos a nivel provincial.
“Hablar de suicidio es tan complejo porque no se logra terminar con esto hablando, tenemos que revisar un montón de cosas, conductas y construcciones sociales”
Lic. Vivivana Stimernman
