Luego de la contundente victoria del peronismo en las elecciones bonaerenses, el diputado provincial electo por La Libertad Avanza, Maximiliano Bondarenko, reconoció los errores del espacio libertario y sorprendió al revelar una situación personal que no pasó desapercibida.
“Mi mamá es jubilada, tiene 91 años y no llega a fin de mes. El día 15 para ella ya es fin de mes”, declaró el legislador en diálogo con radio CNN Argentina, dejando entrever el impacto de la crisis económica incluso dentro del propio entorno de un funcionario electo.
Autocrítica tras el revés electoral
Bondarenko, excomisario y actual diputado electo por la Tercera Sección electoral, compartió una mirada introspectiva sobre los resultados adversos de su espacio en uno de los bastiones históricos del peronismo. “Hay que ver cuáles fueron los errores que hemos cometido como espacio político, no solamente en la campaña, sino en el trayecto de estos dos años. Seguramente hay cuestiones que se tienen que modificar”, analizó.
En el último turno electoral, su principal contrincante, Verónica Magario, se impuso con el 53% de los votos, frente al 28% que obtuvo Bondarenko. Pese a la diferencia, el candidato de La Libertad Avanza logró ingresar a la Legislatura.
“No soy economista, soy policía”
Con un tono sincero y alejado del discurso técnico, Bondarenko reconoció sus limitaciones en materia económica, pero dejó en claro que la realidad golpea a todos por igual: “No puedo hablar mucho de economía porque soy policía. Creo que todo tiene que ver. Mi mamá es jubilada, tiene 91 años y no llega a fin de mes”, reiteró.
El mensaje fue interpretado por muchos como una señal de empatía, pero también de distancia respecto al discurso oficialista que sostiene el ajuste económico como camino obligatorio.
Señales al gobierno y al electorado
En línea con la estrategia de contención del electorado propio, el flamante legislador defendió la postura inicial del presidente Javier Milei, pero también pidió una revisión urgente: “Nuestro presidente, cuando asumió, dijo que íbamos a tener que ajustarnos. Se hizo ese ajuste, y una gran parte de los argentinos lo bancaron. Evidentemente otra parte nos está diciendo que abramos los ojos en algunas cuestiones. Tenemos que empezar a rever y reflexionar”.
Por último, Bondarenko cerró con una definición que apunta directamente al vínculo entre la política y la ciudadanía: “El que sabe y tiene la batuta, es el ciudadano. Nosotros somos servidores públicos y tenemos que aprender a escuchar”.
Sus palabras resonaron en las redes sociales, donde varios usuarios destacaron la franqueza del mensaje y la necesidad de que más dirigentes reconozcan el impacto real de las políticas económicas sobre los sectores más vulnerables.
