El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un proyecto de “Ley de Periglaciares”, una iniciativa que busca redefinir qué áreas de alta montaña estarán protegidas y cuáles podrán habilitarse para la explotación minera. El objetivo central es flexibilizar la actual Ley de Glaciares para permitir el avance de proyectos extractivos de litio, cobre, oro y tierras raras.
Durante un acto en Corrientes, Milei afirmó que la nueva normativa “devolverá el federalismo a las provincias” y señaló que los sectores ambientalistas “prefieren que uno se muera de hambre antes que producir”, generando una fuerte reacción de organizaciones socioambientales de todo el país.
Con mayoría legislativa, la aprobación parece probable, por el resultado de las elecciones para el LLA, En La Rioja, los habitantes de Chilecito apoyaron.
Gracias al voto de gran parte de la ciudadanía en las últimas elecciones, La Libertad Avanza y sus aliados cuentan hoy con una mayoría clara en el Congreso.
Esa correlación de fuerzas aumenta significativamente la posibilidad de que el proyecto avance, incluso frente a la resistencia de movimientos ambientales, comunidades de montaña y especialistas en glaciología.
En el oficialismo ya se habla de “acelerar el tratamiento” de la ley, lo que podría dejar en inferioridad a la oposición que busca frenar o modificar el proyecto.
La Rioja en alerta: el Famatina podría ser uno de los más afectados
En La Rioja, el anuncio encendió alarmas inmediatas.
El Cordón del Famatina, símbolo histórico de resistencia contra la megaminería, posee ambientes periglaciales y glaciares de escombros fundamentales para la regulación del agua en toda la región.
Si la ley reduce la protección actual o permite que cada provincia redefina qué se considera “zona periglacial”, el Famatina podría quedar desprotegido, habilitando el ingreso de proyectos extractivos que ya fueron rechazados en múltiples oportunidades por la población local.
Organizaciones riojanas recuerdan que el agua que abastece a los pueblos del oeste depende directamente de los reservorios naturales de la cordillera. “Si se toca el Famatina, se afecta la vida de toda la región”, advierten.
Un debate que vuelve a dividir al país
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma generará inversiones millonarias y miles de empleos, especialistas señalan que la destrucción de ambientes periglaciales es irreversible y representa un riesgo serio para el abastecimiento de agua en provincias áridas y semiáridas.
Con la mayoría legislativa del oficialismo y el fuerte rechazo social en zonas de montaña, la discusión promete convertirse en uno de los conflictos ambientales más tensos de los últimos años.
