Se trata de un joven que se encontraba en carácter de detenido penal, por una causa por robo. El interno decidió ingerir un objeto y murió tras el acto.
La muerte de Ramón Iván Luján, un joven de 25 años oriundo del barrio Hospital, conmociona a la comunidad riojana y pone nuevamente en el centro del debate las condiciones de detención y atención médica dentro del sistema penitenciario provincial.
Luján fue arrestado el miércoles por la tarde por su presunta implicación en un robo a una carnicería del centro de la ciudad de La Rioja. Tras su aprehensión, fue llevado a la Comisaría Primera, donde sufrió una descompensación durante la notificación formal de la causa penal en su contra. En ese momento, también se provocó un corte en la zona frontal del cuerpo. Aunque se solicitó una ambulancia, los profesionales a cargo determinaron que no era necesario el traslado urgente al hospital. Sin embargo, por protocolo, fue derivado para estudios médicos.
Una vez finalizados los controles, fue alojado en la Alcaidía Provincial. Allí, al dirigirse al baño del pabellón asignado, volvió a descompensarse y comenzó a sufrir convulsiones. Fue retirado inmediatamente de la celda, y pese a estar presente una ambulancia, los profesionales no consideraron su cuadro clínico como de gravedad, según fuentes oficiales. Ante la insistencia del personal de enfermería para una nueva evaluación, Luján convulsionó por segunda vez y sufrió un paro cardiorrespiratorio, falleciendo en el lugar antes de poder ser trasladado nuevamente.
El caso generó una fuerte repercusión social y abrió interrogantes sobre la atención médica que reciben los detenidos, así como sobre los tiempos de respuesta ante emergencias dentro del sistema carcelario.
La causa quedó en manos de la División de Homicidios e Investigaciones, con la supervisión de la jueza de turno, doctora Torres, quien ordenó la realización de una autopsia para determinar con precisión las causas del fallecimiento. En paralelo, personal de Policía Técnica Judicial se encuentra trabajando en el lugar de los hechos.
El entorno de Luján exige que se investigue si hubo negligencia o demora en la asistencia médica que podría haber evitado el trágico desenlace. El caso pone nuevamente en discusión la situación de las personas privadas de su libertad y el accionar de las fuerzas de seguridad y los servicios de salud en contextos de encierro.
