La Federación Argentina de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN) se unirá al paro general de 36 horas que llevará adelante la Confederación General del Trabajo (CGT), con un claro reclamo por salarios dignos, paritarias libres y en defensa del presupuesto universitario. Walter Merkis, referente de FATUN, confirmó la adhesión al paro, destacando la importancia de continuar luchando en unidad, solidaridad y organización frente a las medidas de ajuste.
El gremio subrayó la importancia de esta movilización como una respuesta a las políticas que afectan tanto a los trabajadores como a las universidades públicas. «Es el camino frente al ajuste», expresó Merkis, haciendo hincapié en la necesidad de una lucha colectiva para defender los derechos laborales y educativos.
El paro también contará con el apoyo de gremios docentes y movimientos sociales
Junto a los trabajadores no docentes, varios gremios docentes se sumarán a la medida. Las secretarias generales de ADEMYS, Mariana Scayola, e Ileana Celotto de la Asociación Gremial Docente (AGD) de la UBA, anunciaron que participarán del paro general, al igual que Rubén ‘Pollo’ Sobrero, delegado de la Unión Ferroviaria, y la diputada del Frente de Izquierda, Mónica Schlottahuer. Los dirigentes anunciaron que ofrecerán una conferencia de prensa el próximo martes 8 de abril, en las inmediaciones del Congreso de la Nación, donde detallarán el plan de lucha que acompañará la protesta de la CGT.
La movilización se llevará a cabo con una columna del sindicalismo combativo, jubilados y piqueteros, independiente de la conducción de la CGT, que marcharán el 9 de abril a las 14 horas, en un acto frente al Congreso. La protesta tiene como objetivo continuar con la lucha por el paro activo de 36 horas, convocado para el 10 de abril.
Rechazo al plan económico de Milei y la deuda externa
El principal reclamo de los sindicatos y movimientos sociales será el freno al plan económico impulsado por el presidente Javier Milei, al que califican de «motosierra». Además, se exigirá que se detenga el pago de la deuda externa al Fondo Monetario Internacional (FMI), una postura que viene ganando fuerza entre varios sectores del movimiento obrero.
Este paro y las movilizaciones que lo acompañan buscan ser una contundente respuesta ante las políticas del Gobierno, con el objetivo de defender los derechos laborales y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y sectores más vulnerables.
