A través de una carta abierta, los familiares del trabajador de prensa denunciaron que los ataques a periodistas buscan garantizar la impunidad de los operativos policiales. Exigieron justicia y el cese de la violencia contra la libertad de expresión.
La familia de Pablo Grillo rompió el silencio tras los recientes episodios de violencia institucional contra trabajadores de prensa en las inmediaciones del Congreso Nacional. En un comunicado cargado de indignación, aseguraron que el accionar de las fuerzas de seguridad no es fortuito, sino una estrategia deliberada para evitar el registro de los hechos. «No es un accidente, es un método», afirmaron de forma tajante al inicio del texto.
En el cuerpo del mensaje, cuestionaron la falta de preparación de los efectivos y el incumplimiento de los protocolos básicos de actuación profesional. Según expresaron los allegados de Grillo: «La falta de formación y el desprecio por los protocolos mínimos de actuación demuestran que no se busca el orden, sino la impunidad de un operativo sin testigos». Para la familia, un oficial de seguridad debe garantizar la transparencia en lugar de perseguir a quienes portan cámaras.
Asimismo, el comunicado vinculó el ataque sufrido por Pablo con nuevas agresiones registradas recientemente, mencionando el caso de otro trabajador de apellido Facundo. La familia enfatizó que la democracia se debilita cada vez que se violenta a un periodista: «¿Cuántas lentes más tienen que romperse para que entiendan que el periodismo no es un enemigo?», se preguntaron, remarcando que el derecho a informar es la base de la sociedad.
Finalmente, el escrito concluye con un pedido directo de justicia por Pablo Grillo y la inmediata liberación de los trabajadores detenidos en los últimos operativos. «Sin cámaras que revelen la verdad, solo queda el silencio y la arbitrariedad», sentenciaron, reafirmando su compromiso con la libertad de prensa y la exigencia de que estos hechos de violencia estatal no vuelvan a repetirse.
