La economía no levanta: cayó la actividad y el empleo ya suma 10 meses en baja. Todos los datos que encienden alarmas y preocupan en el mercado.
La actividad económica registró en marzo su primera caída mensual en lo que va del año y volvió a encender señales de alerta sobre la profundidad de la crisis. El retroceso se da en un contexto donde los indicadores que insinuaban una leve recuperación comenzaron a perder impulso, mientras se consolidan los problemas en variables clave como el empleo, el consumo y la recaudación.
De acuerdo con el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG), elaborado por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), la actividad retrocedió un 0,1% respecto de febrero. En la comparación interanual, la contracción alcanzó el 1,3%.Datos consumo
El dato rompe una breve racha de crecimiento en el inicio de 2026 y vuelve a poner en duda la narrativa oficial sobre una salida de la recesión. Si bien el nivel de actividad se ubica un 0,4% por encima de diciembre, todavía está 1,4% por debajo del pico registrado en abril de 2025, lo que refleja una recuperación débil e inestable.
El informe del CICEc advierte que la mayoría de los indicadores mostró un desempeño negativo en marzo, en un contexto atravesado por problemas climáticos, retrocesos industriales y persistencia de desequilibrios estructurales.
Siete de los diez componentes del índice registraron caídas mensuales, lo que evidencia un deterioro extendido en la economía. En términos interanuales, casi todos los sectores se ubicaron por debajo de los niveles del año pasado, con excepciones puntuales en el agro y la construcción.
Uno de los factores que explicó el retroceso general fue el freno en la actividad agrícola, que venía siendo uno de los motores del repunte.
Tras cinco meses consecutivos de crecimiento y un máximo histórico en febrero, el sector cayó un 4,3% en marzo, afectado por excesos de lluvias, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
El informe atribuyó la baja a retrasos en las labores agrícolas por condiciones climáticas adversas, aunque aclaró que en la comparación interanual el sector mantiene un crecimiento del 22,1%.
La industria sigue sin reaccionar
La producción industrial volvió a mostrar señales de debilidad. En marzo registró una caída del 0,4% mensual y acumula una contracción del 5,7% interanual.
Si bien algunos rubros como alimentos, bebidas y refinación de petróleo muestran cierta resiliencia, el peso de sectores más rezagados —como textiles, metalmecánica, caucho y plástico— termina inclinando el resultado hacia terreno negativo.
La construcción repunta, pero lejos de sus niveles históricos
La construcción aparece como uno de los pocos sectores con números positivos. En marzo creció un 1,2% mensual y un 2,8% interanual.
Sin embargo, el nivel de actividad todavía se mantiene cerca de un 20% por debajo de sus máximos, lo que refleja que el rebote aún es insuficiente para consolidar una recuperación sostenida.
También se observó una mejora en los patentamientos de vehículos, con una suba del 2,1% mensual, impulsada por la baja de tasas y cierta estabilidad cambiaria. Aun así, en la comparación interanual sigue mostrando una caída del 3%.
El informe vuelve a poner el foco en dos variables clave: el empleo y el consumo, que continúan mostrando signos de deterioro.
El número de asalariados privados registrados acumula diez meses consecutivos de caída, consolidando un escenario de fragilidad en el mercado laboral.
En paralelo, el consumo sigue debilitado, lo que limita cualquier posibilidad de recuperación sostenida de la actividad económica. Este combo configura un escenario donde, pese a algunos indicadores puntuales positivos, la economía sigue atrapada en una dinámica recesiva.
