En las últimas horas, se registró un nuevo hecho de vandalismo e inseguridad en la provincia, tras constatarse el desmembramiento de un transformador eléctrico ubicado a la vera de la Ruta 75.
Este tipo de episodios delictivos se reitera de manera preocupante en zonas rurales y tramos viales de la región, respondiendo a una modalidad cuyo único fin es la extracción y comercialización ilegal del cobre y otros metales que contienen estos equipos en su interior.
Impacto en el servicio y la seguridad
El ataque a la infraestructura de servicios no solo genera pérdidas económicas millonarias para las empresas distribuidoras y el Estado, sino que también pone en riesgo la continuidad del suministro eléctrico para los usuarios de la zona, además de representar un grave peligro por la manipulación de redes de alta tensión.
