La legisladora porteña y extitular de la obra social cuestionó la falta de prestaciones y aseguró que el superávit del Gobierno nacional se sostiene «sentándose sobre los fondos» destinados a jubilados, discapacidad y universidades.
En declaraciones recientes a MEDIOS RIOJA, la legisladora porteña y referente en temas previsionales, Graciela Ocaña, trazó un panorama alarmante sobre el presente del PAMI. Según la exfuncionaria, la obra social atraviesa un «descontrol total» que afecta directamente la calidad de atención de los adultos mayores en todo el país.
Ocaña apuntó contra el Ministerio de Economía, señalando que el superávit fiscal del que hace gala el Ejecutivo se logra a costa del incumplimiento de partidas presupuestarias. «Consiguen el superávit sentándose en fondos del PAMI, de discapacidad, de universidades y de provincias. Si no pagamos lo que debemos, obvio que queda plata», sentenció.
Críticas al sistema de pagos y gestión
Uno de los puntos centrales de su reclamo fue la necesidad de reformar la modalidad de pago a los prestadores médicos. Ocaña abogó por abandonar el actual «sistema híbrido» y retornar a un esquema de pago por prestación, lo que, según su visión, permitiría un horizonte más previsible y una mejor calidad en los servicios.
«Muchos de los que están a cargo son delegados del Gobierno que no tienen la menor idea de cómo administrar una obra social», disparó la legisladora, quien también advirtió sobre la falta de insumos y la caída de coberturas esenciales.
Medidas judiciales en puerta
Ante la gravedad de los hechos y la falta de respuesta oficial para «encauzar» el organismo, Ocaña confirmó que se encuentra trabajando en el plano legal: «Estoy estudiando una medida cautelar sobre el desenvolvimiento de los fondos», adelantó, con el fin de garantizar que el dinero destinado a la salud de los jubilados no sea desviado para otros fines financieros.
