El intendente de Río Gallegos dialogó con MEDIOS RIOJA, en el marco de la marcha de jefes comunales. Reclamó la reactivación de la obra pública y apuntó duramente contra las políticas de ajuste del Gobierno Nacional.
En una jornada marcada por el reclamo federal, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, expresó la desesperante situación que atraviesan los municipios ante el retiro del Estado Nacional. En diálogo con este MULTIMEDIO el mandatario santacruceño advirtió sobre el impacto del ajuste en los sectores más vulnerables: «Desde que asumió este gobierno se están llevando políticas retrógradas adelante. Es un proyecto de derecha que no es inclusivo, que ajusta al jubilado y le echa la culpa al laburante».
Grasso enfatizó la presión financiera que recae sobre los gobiernos locales al cortarse los fondos para infraestructura y salud. «Al tener más atención y menos recursos, la situación se pone complicada. Si se retira la obra pública provincial o nacional, se hacen cargo los municipios. Estamos en una situación realmente muy desesperante», señaló, destacando que en su provincia los intendentes deben absorber responsabilidades que antes cubría Nación.
El dirigente también lanzó duras críticas a la gestión de Javier Milei y la retórica oficialista sobre la economía. «Solamente Milei puede pensar que la situación está bien. La inflación sigue creciendo y el poder adquisitivo cayendo. La poca plata que se cobra en mano se va en remedios, luz, gas y alquiler; nunca va a alcanzar», sentenció Grasso, denunciando además que, mientras tanto, en el entorno presidencial «la fiesta libertaria sigue».
Dirigiéndose directamente a la comunidad riojana, el intendente hizo un llamado a la reflexión sobre el futuro del país y la falta de sensibilidad social en la Casa Rosada. «No está bien lo que está pasando, vecinos y vecinas de La Rioja. Es un presidente con cero empatía. La población menor de 35 años vuelve a vivir con sus viejos porque no les alcanza», graficó para ilustrar la crisis habitacional y laboral que afecta a la juventud.
Finalmente, Grasso se refirió a la necesidad de una reorganización política dentro del peronismo para enfrentar el actual modelo económico. «Tenemos que tener un refresh del peronismo. Nos tenemos que juntar para frenar esta masacre. Necesitamos gente con empatía para gobernar una provincia y un país. Basta de aventuras», concluyó, reafirmando su postura en defensa de la educación pública y los recursos naturales.
