Tras el fracaso de las negociaciones, los profesionales de la salud profundizan su plan de lucha. Exigen una recomposición urgente de sus honorarios y denuncian la inviabilidad del sistema actual de pagos impuesto por la obra social.
La atención para los afiliados de PAMI atraviesa horas críticas. Médicos de cabecera y odontólogos de todo el país dieron inicio a un paro nacional de 72 horas este lunes, medida que culminará el próximo miércoles con una movilización federal hacia las sedes del organismo. El reclamo principal es la actualización de los valores de las cápitas, que los profesionales consideran insuficientes para garantizar la sostenibilidad de sus consultorios.
El centro del conflicto: una «reforma» cuestionada
El malestar estalló tras la decisión unilateral del PAMI de modificar el esquema de liquidación de haberes. Según denuncian desde la Asociación Médica de Córdoba (AMECO) y otras entidades prestadoras, la obra social eliminó el pago por consulta profesional, intentando compensarlo con un incremento en la cápita que —de $2.100 a $2.400— resulta insuficiente frente a la inflación y los costos operativos.
«A nosotros no nos toca nada», resumió a MEDIOS RIOJA, Atilio Rossi, presidente de AMECO, quien detalló que el modelo previo permitía un ingreso mixto mucho más equilibrado. Los médicos han rechazado formalmente la propuesta oficial, la cual califican de «propaganda», y exigen un piso mínimo de $4.200 por cápita para poder mantener la prestación.
La movilización: «Honorarios justos, atención de calidad»
La medida de fuerza, que se extenderá hasta el jueves, tendrá su punto de mayor visibilidad este miércoles, cuando los profesionales se concentren en las sedes de PAMI de diversas provincias. Bajo la consigna «Honorarios justos = atención de calidad», los prestadores han extendido una invitación a los jubilados para sumarse a la marcha, argumentando que tanto los médicos como los pacientes están siendo perjudicados por la misma política de desfinanciamiento.
«Fue muy difícil tomar la decisión de parar, porque del otro lado están los pacientes. Pero estamos en la misma lucha con ellos; el sistema sanitario de PAMI está en decadencia y debemos pelearla juntos», expresó Rossi ante la prensa local.
Una crisis con impacto nacional
El conflicto no es un hecho aislado. La falta de respuesta por parte de la central del PAMI en Buenos Aires ha generado una creciente tensión en las Unidades de Gestión Local (UGL), que los gremios describen como sedes sin capacidad resolutiva.
Mientras el paro afecta la atención primaria en todo el territorio —dejando fuera de servicio turnos y derivaciones no urgentes—, el sector alerta que, de no mediar una solución inmediata, el sistema podría sufrir una fractura definitiva por el constante goteo de renuncias de profesionales que ya no logran cubrir sus costos básicos.
