La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y el arribo de Diego Santilli a la estructura del Ejecutivo nacional continúan generando repercusiones en el arco opositor. El diputado nacional Esteban Paulón, dialogó con MEDIOS RIOJA, y analizó el movimiento de piezas y aseguró que el cambio responde más a una necesidad de blindaje político frente al Congreso que a un cambio de paradigma en la gestión libertaria.
Para el legislador, la salida de Adorni era una crónica anunciada tras los cuestionamientos a su patrimonio y estilo de vida. “Desde el primer momento donde aparece el viaje de Adorni con su esposa y su familia, con declaración jurada de bienes, queda claro que había algo más allí y el presidente y su hermana detectaron sus bienes y su estilo de vida”, sostuvo Paulón, al tiempo que calificó el proceso como un “paso de comedia final, de versiones, rumores, mentiras y desmentidas” que se extendió por más de 110 días.
En este sentido, el diputado vinculó el desplazamiento del exfuncionario a una estrategia preventiva para evitar un revés parlamentario. Según explicó, ante un proyecto girado a comisión que buscaba explicaciones sobre el patrimonio, el presidente decidió intervenir para evitar una derrota: “El presidente decidió evitarse una derrota en el Congreso, donde teníamos un proyecto girado a Comisión. Lo más sano hubiera sido que venga al congreso y explique qué pasó, por qué dijo que no tenía ocultación de bienes”.
Respecto a la llegada de Diego Santilli, Paulón puso en duda la autonomía que tendrá el nuevo jefe de Gabinete. Si bien reconoció que el dirigente del PRO posee “cintura” y trayectoria para intentar equilibrar las tensiones entre Karina Milei y Santiago Caputo, enfatizó que la estructura de poder sigue centralizada: “Las decisiones sobre el rumbo del gobierno nacional las va a seguir tomando Karina Milei, y lo confirmó ayer Javier Milei”.
Finalmente, el legislador señaló que el Ejecutivo busca con este nombramiento “galvanizar su apoyo en el congreso por parte del PRO y la UCR”, acercándose así al quórum propio. Sin embargo, se mostró escéptico respecto a una transformación en el fondo de la administración nacional: “No veo que haya una intención de cambio en ciertas cuestiones vinculadas a la esencia y la identidad de este gobierno”, concluyó.
