La diputada nacional defendió al gobernador Ricardo Quintela tras las acusaciones de la Libertad Avanza y aseguró que describir la crisis económica no es incitar al conflicto, sino señalar las consecuencias de las políticas nacionales.
La diputada nacional Gabriela Pedrali salió al cruce de las declaraciones de Martín Menem, calificando sus posturas como una «irresponsabilidad». Según la legisladora, el gobernador Ricardo Quintela simplemente describió una realidad social límite donde la economía asfixia a los riojanos. «Advertir no es incitar», remarcó Pedrali, argumentando que el conflicto social es producto de las políticas que empujan a las familias al borde y no de quien señala la situación.
En su descargo, la referente riojana denunció un proceso de judicialización de la política y persecución hacia la oposición. Manifestó que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, se han normalizado insultos y estigmatizaciones que degradan el debate público. «Hemos visto expresiones inadmisibles —incluso dirigidas a niños—», sentenció, cuestionando el tono violento que, según su visión, emana desde el Gobierno Nacional.
Pedrali fue categórica al responder a las acusaciones del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. «Acusar sin pruebas, como lo hace Martín Menem, es una irresponsabilidad», afirmó, vinculando estos ataques a un intento de desviar la atención de las decisiones económicas que afectan directamente a la provincia. Para la legisladora, la gestión actual requiere de un compromiso con la verdad y la defensa de los sectores más vulnerables.
Finalmente, la diputada sostuvo que gobernar La Rioja en el contexto actual exige reclamar un debate serio y defender a la gente frente al ajuste nacional. Aseguró que señalar las dificultades de la provincia bajo las decisiones de Milei es una forma de «cuidar la democracia». Con estas declaraciones, el oficialismo provincial refuerza su postura de confrontación directa contra las principales figuras del oficialismo nacional en territorio riojano.
