En el arranque de la tercera fecha, el «Santo» aguantó la intensidad de su rival en el primer tiempo y lo liquidó en el complemento con gol de Abelardo Heredia.
En un encuentro vibrante y disputado con los dientes apretados, San Francisco se quedó con una victoria de oro al vencer por 1 a 0 a Rioja Juniors. El partido, correspondiente al inicio de la tercera jornada del torneo, premió el orden, la entrega y la máxima efectividad del conjunto de la Quebrada.
Un primer tiempo de resistencia
Desde el pitazo inicial, Rioja Juniors salió a imponer condiciones. Con una propuesta intensa y asfixiante, el «Xeneize» manejó los hilos de la primera mitad y generó situaciones para abrir el marcador. Sin embargo, careció de la fortuna y la tiza necesaria en los últimos metros para traducirlo en el resultado.
Por su parte, «San Pancho» supo sufrir. Concluyó los primeros 45 minutos aguantando la embestida y manteniendo el arco en cero, una resistencia que terminaría siendo clave para el desarrollo del juego.
El quiebre y el festejo de «San Pancho»
En el complemento, la historia cambió. San Francisco saltó a la cancha con mayor orden táctico, emparejó las acciones a fuerza de despliegue físico y empezó a disputar el terreno.
Cuando el partido estaba en su momento más equilibrado, llegó la jugada del partido: Abelardo Heredia frotó la lámpara y mandó la pelota al fondo de la red. Con el 1-0 a favor, la tranquilidad se mudó de bando.
El dato: El gol descolocó por completo a Rioja Juniors, que en el afán de ir a buscar el empate perdió el control del partido y el orden táctico, quedando expuesto a las réplicas de San Francisco, que de contra estuvo muy cerca de aumentar la ventaja.
Apuesta ganada y locura total
El «mix» de jugadores dispuesto por el cuerpo técnico de San Francisco terminó dando los frutos esperados. Al sonar el silbato final, la tensión se transformó en un desahogo total: dirigentes, cuerpo técnico, jugadores e hinchas se fundieron en un solo festejo tras haber sacado adelante un partido durísimo que los mete de lleno en la pelea.
