El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, expresó una fuerte preocupación por los alcances de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que la iniciativa “esconde una doble intención”: por un lado, desfinanciar a las provincias mediante una reducción del 30% de los recursos que se transfieren por coparticipación, y por otro, avanzar sobre los derechos adquiridos de los trabajadores.
Según explicó el mandatario, el proyecto no solo impactará en las finanzas provinciales, sino que también generará un escenario de inestabilidad laboral con despidos masivos sin indemnización, ausencia de representación gremial y la imposibilidad de reclamar aumentos salariales.
Quintela sostuvo que esta reforma “no es solo económica, sino profundamente social”, ya que pone en riesgo la protección legal de millones de trabajadores argentinos. En ese sentido, alertó que se busca debilitar el rol de los sindicatos y limitar los mecanismos de defensa colectiva frente a abusos laborales.
Asimismo, el gobernador remarcó que la quita de recursos a las provincias afectará directamente a servicios esenciales como salud, educación y obras públicas, profundizando las desigualdades entre las distintas regiones del país.
Finalmente, Quintela llamó a los legisladores nacionales a analizar el impacto real de la reforma y a defender el federalismo y los derechos laborales, señalando que “no se puede ajustar sobre el trabajo ni sobre las provincias para sostener un modelo económico excluyente”.
