El gobernador riojano profundizó su análisis sobre la crisis social y económica del país. Advirtió que la falta de cambio en las políticas actuales convierte a la Argentina en una «olla a presión».
ras la polémica generada por sus declaraciones sobre la continuidad del mandato de Javier Milei, el gobernador Ricardo Quintela aclaró que sus palabras responden a un diagnóstico del escenario nacional. El mandatario sostuvo que se trata de una visión sobre lo que puede suceder en el corto o mediano plazo si no se corrigen las medidas vigentes, alertando sobre el impacto en los sectores vulnerables y la industria.
“Planteé una declaración política de lo que yo visualizo. Crece la situación social y cada vez se pierden más puestos de trabajo”, indicó Quintela en diálogo con La Voz en Vivo. Para el gobernador, el aumento de servicios, el desfinanciamiento de las provincias y la situación de los jubilados generan un contexto crítico. En ese sentido, sentenció: “Se transforma en una olla a presión que en cualquier momento puede estallar”.
En el plano político, el titular del Ejecutivo riojano marcó distancia con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien acusó de no colaborar con la gestión provincial. “Con él no tengo relación y hace todo lo posible para que se me incendie la provincia. Tenemos dificultades, claro que sí, pero la provincia no está incendiada”, afirmó de manera tajante durante la entrevista.
Finalmente, Quintela se refirió a la reorganización del peronismo y la necesidad de una propuesta de crecimiento frente a lo que llamó un «modelo destructivo». Confirmó que existen al menos seis referentes capaces de encabezar el movimiento y no descartó una elección interna para definir liderazgos. “El kirchnerismo no existió nunca, existe el peronismo. Néstor Kirchner decía que hablar de kirchnerismo le bajaba el precio al peronismo”, concluyó.
Fuente: La Voz del Interior
