El gobernador de La Rioja ratificó su respaldo al mandatario bonaerense y lo definió como «el mejor compañero hoy». En un fuerte llamado a la unidad, criticó la gestión de Javier Milei y pidió que el peronismo ofrezca una «alternativa de poder» sin exclusiones de cara a las elecciones de 2025.
En un movimiento que sacude el tablero interno del Partido Justicialista, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, despejó las dudas sobre sus ambiciones presidenciales y se alineó detrás de la figura de Axel Kicillof. En declaraciones radiales a Futurock, el mandatario riojano fue tajante al señalar que su prioridad actual no es una candidatura propia, sino la construcción de un frente opositor sólido.
«Ser presidente es lo que cualquier dirigente político aspira. Hoy, lo que me importa es generar una alternativa de poder frente a este gobierno. El mejor compañero hoy es Axel, y lo quiero acompañar», afirmó Quintela.
Un freno a la dispersión
Las palabras de Quintela buscan poner orden en un peronismo que atraviesa un proceso de reorganización interna. Al autodefinirse como un «acompañante» y operador político, el riojano intenta tender puentes entre el peronismo del interior y la provincia de Buenos Aires, el bastión electoral más importante del movimiento.
Para el gobernador, la fragmentación actual solo favorece a la administración de Javier Milei, cuyas políticas calificó como «destructivas». En este sentido, hizo hincapié en que la unidad del espacio no debe ser impuesta «a dedo», sino que debe garantizar la representación de todos los sectores, incluso aquellos que mantienen diferencias con el kirchnerismo duro.
El respaldo a Kicillof no es casual. Quintela ve en el bonaerense la figura con mayor capacidad de resistencia institucional y electoral frente al ajuste nacional. Su objetivo declarado es unificar el mensaje para «recuperar el poder», enfocándose primero en las legislativas del año próximo.
En el entorno de Kicillof recibieron la noticia como un espaldarazo clave. La «federalización» del apoyo a Axel es un paso necesario para transformar su gestión provincial en una plataforma nacional. Con este gesto, Quintela se posiciona como el interlocutor necesario para que el resto de los mandatarios provinciales del PJ abandonen la cautela y comiencen a cerrar filas detrás de una conducción renovada.
