A principios de febrero, se llevó a cabo en la Laguna Brava el Séptimo Censo Simultáneo Internacional de Flamencos Altoandinos y el Tercer Censo Simultáneo Internacional de Aves Playeras. La actividad fue organizada por el Grupo de Conservación de Flamencos Altoandinos (GCFA), con la colaboración de la Secretaría de Ambiente de La Rioja y el acompañamiento de investigadoras de la Universidad Nacional de Chilecito.
Desde 1999, un equipo del GCFA, liderado por el Prof. Heber Sosa, monitorea la población de flamencos altoandinos en la Reserva, recorriendo los humedales que conforman el sistema de la puna riojana, como Mulas Muertas, La Verde, Veladero y La Barrosa. Estos espejos de agua y salares son hábitats clave para flamencos y otras aves acuáticas, muchas de ellas migratorias.
Los flamencos altoandinos pasan el invierno en humedales de tierras bajas, como la Laguna de Mar Chiquita (Córdoba) o la Laguna Melincué (Santa Fe), y en primavera-verano migran a lagunas altoandinas para su reproducción. Por ello, es fundamental conservar estos sitios en buen estado.
En los años 2000 y 2001, se registró una colonia reproductiva de 2.300 parejas de parinas chicas en una isla de Laguna Brava. Sin embargo, cambios en los aportes de agua superficial hicieron que la especie dejara de nidificar allí.
Durante el censo de este año, se contabilizaron aproximadamente 5.000 flamencos en Laguna Brava y Laguna Mulas Muertas, siendo la parina chica la especie más abundante (datos en proceso). También se observaron pequeños grupos con conductas de nidificación, aunque no lograron prosperar.
LAGUNA BRAVA: UN ÁREA CLAVE PARA LA CONSERVACIÓN
Laguna Brava fue declarada Área Protegida Provincial en 1980, bajo el nombre de Reserva de Vicuñas y Protección de Ecosistemas Laguna Brava, con una superficie de 405.000 hectáreas. Es uno de los cinco Sitios AICAs (Áreas de Interés para la Conservación de Aves) de La Rioja y en 2003 fue declarada Sitio Ramsar, abarcando la totalidad del área protegida.
Este ecosistema alberga más del 1% de la población total de flamencos altoandinos, incluyendo la parina grande o flamenco andino (Phoenicoparrus andinus) y la parina chica o flamenco puna (Phoenicoparrus jamesi), lo que la convierte en un sitio prioritario dentro de la Red de Humedales Altoandinos del GCFA.
AVES PLAYERAS MIGRATORIAS
Además de los flamencos, el censo incluyó el monitoreo de aves playeras, un grupo de especies que se alimenta en las orillas de los humedales. El playerito unicolor (Calidris bairdii) fue el más numeroso en Laguna Brava. Esta especie cría en el hemisferio norte y migra al sur, utilizando humedales clave como puntos de descanso y alimentación en su travesía continental.
Durante la campaña, se registraron unos 400 playeritos (datos en proceso), organizados en grupos de 10 a 50 individuos. Su presencia refuerza la importancia de conservar estos humedales como refugios seguros para las aves migratorias.
AMENAZAS Y NECESIDAD DE CONSERVACIÓN
La conservación de Laguna Brava es crucial para la supervivencia de estas especies. La escasez de agua, la pérdida de hábitats, el cambio en el uso del suelo, las actividades extractivas y la falta de control ambiental son algunas de las amenazas que afectan a estos ecosistemas.
EQUIPO DE CENSO
GCFA: Heber Sosa, Jerónimo Sosa, Facundo Sosa.
Guardafauna Laguna Brava: Osman Ruiz.
U.N. Chilecito: Rebeca Lobos, Eliana Olivera, Yamila González.
Este tipo de monitoreos permite conocer el estado de las poblaciones y generar estrategias para la conservación de estos valiosos ecosistemas.