El vehículo circulaba sin habilitación ni seguro vigente. Además, detectaron irregularidades en el tacógrafo y fallas técnicas que ponían en riesgo la integridad de quienes viajaban a bordo.
En un operativo de control realizado sobre la Ruta Nacional 38, personal de seguridad procedió a la retención preventiva de un ómnibus de larga distancia que transportaba a 49 pasajeros, tras constatar que el rodado circulaba en condiciones de total ilegalidad.
La inspección rutinaria arrojó resultados alarmantes: el micro no contaba con la habilitación correspondiente para prestar servicios de transporte, carecía de seguro vigente —dejando a los ocupantes sin cobertura ante eventuales siniestros— y presentaba el disco del tacógrafo vencido, instrumento esencial para monitorear los tiempos de conducción y la velocidad de la unidad.
A estas infracciones administrativas se sumaron múltiples falencias mecánicas y de seguridad, lo que motivó la prohibición inmediata de continuar el viaje.
Prioridad: resguardo de los pasajeros
Tras la retención del rodado, las autoridades actuantes dispusieron el transbordo de los 49 pasajeros a una unidad sustituta que cumpliera con toda la normativa vigente, garantizando así la continuidad del viaje hacia su destino final.
Por su parte, la empresa responsable del vehículo retenido deberá afrontar severas multas económicas y las sanciones administrativas correspondientes, mientras el micro fue trasladado a un depósito hasta tanto se regularice su situación documental y técnica.
El hecho ha vuelto a poner bajo la lupa la importancia de los controles en las rutas riojanas, fundamentales para evitar tragedias en el transporte público de pasajeros.
