La partida de la última gran empleadora privada del departamento Sanagasta generó profunda conmoción. Los trabajadores realizan una vigilia con asistencia legal y este jueves serán recibidos en la Secretaría de Empleo.
El sector productivo y laboral del departamento atraviesa horas de extrema tensión y tristeza tras confirmarse el cierre definitivo de la tradicional planta procesadora de nueces «Karydiá». La medida deja en la calle a 21 operarios, marcando la desaparición de la última empresa privada de la zona que sostenía un volumen importante de empleo formal.
La noticia trascendió este martes 6 de octubre de 2026, desatando una inmediata reacción de los trabajadores afectados, quienes instalaron una vigilia en reclamo de respuestas ante la incertidumbre laboral e indemnizatoria. En este difícil trance, los operarios sumaron el respaldo legal y territorial de la Doctora Ivana Cataneo, quien se hizo presente para acompañar el reclamo.
«Di mi vida en esto»
En declaraciones exclusivas a Ruta 99.7, Luís Giordano, referente y responsable de la firma, evitó negar el cese de operaciones y calificó la jornada como un «día muy triste».
“Es un momento muy sensible para todos los que trabajamos ahí y quisiera primero ponerle prioridad a poder cerrar este proceso de la mejor manera, por respeto a todas las personas que dependíamos de la fábrica”, expresó Giordano visiblemente conmovido. Con la voz quebrada, agregó: “Di mi vida en esto y es muy doloroso lo que estamos pasando y lo que están pasando todas las familias que dependen de esto”.
Gestión institucional y panorama crítico
Ante la gravedad del escenario, se confirmó que una comitiva de los ex empleados será recibida este jueves en la Secretaría de Empleo provincial, donde se buscarán alternativas de contención, revisión de los telegramas de despidos y la garantía del cobro de haberes e indemnizaciones correspondientes.
El cierre de Karydiá no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un complejo panorama nacional. Informes recientes del sector industrial detallan que, en los primeros 31 meses de la gestión de Javier Milei, el país registra más de 31.300 cierres de empresas (un 6,1% del total), configurando la peor caída interanual y acumulada del sector desde 1996, un coletazo que golpea con fuerza a las economías regionales del interior del país.
