El productor teatral dio oscuros detalles del maltrato físico que padecieron los hijos de Romina Yan por parte de Darío Giordano.
El productor teatral Gustavo Yankelevich habló con Telefe Noticias sobre los episodios de violencia física y psicológica que sufrieron sus nietos mayores, Franco y Valentín, por parte de su padre, Darío Giordano.
En una entrevista con Rodolfo Barili, el productor confirmó la acusación que hiciera Valentín Yankelevich en una entrevista con Infobae, donde reveló el calvario que vivió junto a su hermano Franco tras la muerte de su mamá, Romina Yan. Yankelevich recordó el mal momento familiar y explicó las razones del silencio que guardó la familia para no entorpecer la causa judicial por la tenencia de sus nietos.
Durante el diálogo, Gustavo relató con crudeza el momento en que comprendió la urgencia de intervenir: «Franco me pidió por primera vez venir a vivir conmigo a los 11 años. Él tenía 10 cuando falleció la mamá. Lo fui estirando hasta que empezó Valentín con lo mismo. Un día me dijeron: ‘Abuelo, si vos no nos llevás a vivir con vos, nos vamos a la calle y no nos ven más’. Estaban muy necesitados de salir de ahí».
Sin embargo, el punto de quiebre definitivo ocurrió tras un llamado de Marisa Brel, madre de Paloma, amiga de Valentín: «Marisa me llamó y me dijo: ‘Mi hija llora todas las noches porque Valentín le dice que se quiere ir con su mamá, que no quiere estar más en este mundo’. Ahí dije: ‘Acá ya no puedo esperar más’. Me moví con abogados de familia para ver cómo se hacía legalmente para que vinieran a vivir conmigo».
Yankelevich detalló que la prioridad absoluta fue resguardar a los menores y evitar que la mediatización complicara el proceso judicial: «Nos daban la tenencia por tres meses y se iba renovando. Teníamos miedo de que si lo hacíamos público, en el juzgado no hubiera libertad de criterio. Recién a los tres años y medio me otorgaron la tenencia definitiva». Asimismo, explicó que el testimonio público recién se produce ahora para cuidar a Azul, la hermana menor, quien en su momento estaba en edad escolar y ahora se encuentra estudiando en el exterior.
Respecto al plano penal, el productor aclaró por qué Giordano no enfrentó una condena. Indicó que la denuncia penal fue iniciada de oficio por los organismos de minoridad y que los chicos debían declarar en Cámara Gesell en los tribunales de San Isidro. Sin embargo, al llegar se encontraron con su padre en el pasillo: «Los chicos lo veían y se hacían encima del terror. Se fueron corriendo al baño, descompuestos. Hablé con la fiscal y le dije que los chicos no estaban en condiciones de declarar con él mirándolos. La fiscal me respondió que si no declaraban, se daba por cerrado. Les pregunté a ellos y me pidieron cerrarlo; no podían hablar adelante de él. No es que no hubo delito o que sea inocente, es que penalmente se cerró porque no pudieron declarar».
Por último, Yankelevich recordó el momento en que sus nietos decidieron sacarse legalmente el apellido paterno al cumplir la mayoría de edad: «Primero fue Franco, sin decirme nada, y apareció con los documentos nuevos en casa. Luego Valentín me dijo que esa era su sorpresa para cuando cumpliera los 18. Ambos necesitaban sanar y sacarse esa mochila afectiva tan dañada».
