El gremio docente inició un plan de lucha de tres días y advirtió sobre el malestar en la comunidad educativa ante el incumplimiento de la ley que garantiza los fondos para las instituciones.
El secretario general de SIDIUNLAR, Diego Morales, ratificó la implementación de un paro escalonado que se extenderá hasta el miércoles 1 de abril, distanciándose de posturas más radicales de otras casas de altos estudios. «Todos sabemos que la universidad, como la UBA, propuso un paro por tiempo indeterminado; creo que era una medida dura, por eso la realizaremos de forma escalonada», explicó el referente gremial, destacando que esta semana se están agotando las instancias para verificar el cumplimiento efectivo de la ley de financiamiento.
La medida de fuerza busca visibilizar la crisis presupuestaria y exigir que se respete el marco legal vigente, que recientemente recibió respaldo en el ámbito judicial. Al respecto, Morales enfatizó: «Esa ley fue vetada y posteriormente conseguimos que un juez avale esa ley, y dé la orden de que se cumpla». Según el secretario, existe una creciente tensión en el sector debido a la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades nacionales frente a las necesidades básicas de funcionamiento.
Finalmente, el gremio convocó a una gran marcha para el próximo 23 de abril, planteando incluso la posibilidad de una consulta popular si la situación no se revierte. «El humor social de la comunidad universitaria está muy molesto. Si la Constitución establece un plebiscito, la sociedad debe escuchar este pedido», sentenció Morales, subrayando que las acciones de visibilización continuarán durante los próximos días en toda la provincia.
