El gobernador riojano y el intendente Armando Molina encabezaron la Diana de Honor. En un contexto de profunda crisis por las medidas de ajuste de Nación, justificaron la suspensión de los festejos tradicionales para volcar los recursos en infraestructura para el Barrio 20 de Mayo.
En el marco del 435° aniversario de la fundación de la Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja, el gobernador Ricardo Quintela encabezó los actos protocolares de la tradicional Diana de Honor. Con un discurso atravesado por la identidad riojana y la crisis socioeconómica actual, el mandatario ratificó su postura crítica hacia la administración central y explicó el porqué de un festejo atípico, marcado por la austeridad y la reorientación de los fondos públicos.
Identidad y resistencia en un contexto complejo
Durante su alocución, Quintela destacó el valor de los lazos comunitarios de la provincia, señalando que esta fecha representa la celebración de «un profundo amor, de identidad, y de esta tierra que supo hacer de generaciones enteras, un crecimiento». Para el mandatario, la cultura riojana define «la manera de entender la solidaridad, el trabajo y el sentido de hermandad en la comunidad».
Sin embargo, el eje central estuvo puesto en el impacto de las políticas económicas que lleva adelante el Gobierno Nacional, haciendo especial hincapié en el freno a la infraestructura.
«Sabemos del impacto que generan las medidas del gobierno nacional como la paralización de la obra pública y una situación económica que golpea a la provincia, y a los municipios», denunció el gobernador, agregando una fuerte advertencia social: «Detrás de cada decisión económica hay familias enteras que esperan respuesta».
Quintela destacó la identidad riojana y llamó a sostener la esperanza
Por primera vez, y por decisión del Municipio capitalino, la tradicional Diana de Honor se realizó en la plaza principal y no en el Palacio Municipal, como ocurría habitualmente.
Durante su discurso, Quintela saludó a representantes de instituciones, fuerzas de seguridad, organizaciones y vecinos presentes, y destacó el valor histórico, cultural y humano de la capital riojana.
“Hoy celebramos con profunda emoción 435 años de historia, de identidad y de un profundo amor por esta tierra que supo crecer gracias al esfuerzo y al compromiso de generaciones enteras de riojanos y riojanas. Esta ciudad no es solamente el lugar donde residimos, es parte de lo que somos, de nuestra cultura, de nuestra manera de entender la solidaridad, el trabajo y el sentido de hermandad en la comunidad”, expresó.
Asimismo, el mandatario provincial hizo referencia al complejo contexto económico nacional y sostuvo que el Gobierno provincial mantiene el compromiso de gobernar con sensibilidad y presencia estatal.
“Tenemos la responsabilidad y la convicción de gobernar con la mayor sensibilidad posible, pero también con compromiso y presencia activa del Estado. Sabemos de las dificultades que atraviesan muchas familias en la República Argentina, del impacto que generan algunas medidas del Gobierno Nacional, la paralización de la obra pública y la situación económica que golpea a todas las provincias”, afirmó.
Decisión de priorizar el trabajo territorial
Durante su mensaje, Quintela explicó además los motivos por los cuales este año no se realizó el tradicional desfile cívico militar ni la noche de gala por el aniversario de la ciudad.
“En este aniversario hemos resuelto no realizar el tradicional desfile y destinar ese esfuerzo al trabajo territorial en los distintos barrios”, sostuvo.
En ese sentido, precisó que los recursos disponibles fueron destinados a obras y mejoras urbanas en el barrio 20 de Mayo, uno de los sectores donde el Gobierno provincial y el Municipio vienen ejecutando tareas de demolición, bacheo, reasfaltado y apertura de calles.
“El año pasado postergamos la Feria del Libro porque no podíamos afrontar ambas actividades y hoy decidimos sustituir el desfile por el trabajo que reclamaban los vecinos del barrio 20 de Mayo. Invertimos los pocos recursos que teníamos en ese barrio”, explicó el Gobernador.
Mensaje de esperanza y visión de país
En otro tramo de su discurso, Quintela convocó a la sociedad a mantener la esperanza y la unidad frente al escenario actual.
“Nuestro mensaje al pueblo de nuestra provincia y al conjunto del pueblo argentino es de no bajar los brazos, que hay otro camino posible, que lo tenemos que transitar unidos”, manifestó.
Además, destacó las potencialidades productivas y naturales del país y llamó a construir un modelo basado en oportunidades y derechos para toda la población.
“La Argentina tiene todo: mares, montañas, selva, un centro agropecuario próspero y fértil. Tenemos un país maravilloso para desarrollar una industria turística, gastronómica, minera, pesquera y agropecuaria. No es difícil: simplemente tenemos que garantizar el plato de comida en cada mesa, un servicio educativo, un sistema sanitario adecuado, una administración de justicia imparcial y lo que legítimamente les corresponde a nuestros jubilados”, sostuvo.
Asimismo, cuestionó los modelos económicos concentrados y reclamó políticas distributivas que alcancen a toda la sociedad.
“No podemos seguir trabajando para que un grupo minúsculo se beneficie; necesitamos políticas distributivas de oportunidades para todo el pueblo argentino”, expresó.
Llamado a la unidad y al futuro
Sobre el cierre de su mensaje, el mandatario provincial convocó a fortalecer la solidaridad y el compromiso colectivo.
“Tenemos la obligación, el deber y la responsabilidad de poner al pueblo argentino de pie, unidos en la fe y en nuestro propio trabajo, para alcanzar el objetivo de tener una patria justa, digna y soberana, con un pueblo feliz”, afirmó.
Además, destacó que el futuro de La Rioja está ligado a la unidad y al compromiso de su pueblo.
“La Rioja no es solamente su historia: es su gente, es el abrazo sincero, es la mano tendida, es la convicción de seguir caminando juntos. Y mientras exista ese amor profundo por esta tierra, siempre habrá un futuro próspero para nuestra provincia”, concluyó.
Solidaridad, coraje y trabajo
Por su parte, el intendente Armando Molina convocó a los riojanos a sostener la unidad, la solidaridad y el trabajo colectivo frente al difícil contexto social y económico actual. En su mensaje, remarcó que La Rioja es un pueblo construido desde “la solidaridad, el coraje y el trabajo como identidad”, y aseguró que la adversidad “nunca detuvo ni detendrá” al pueblo riojano.
Asimismo, sostuvo que gobernar en estos tiempos exige “fijar con criterio y humanidad las prioridades de gestión” y llamó a fortalecer el acompañamiento comunitario, la cercanía y el compromiso social. “Existe otro camino. Somos ese camino. Un camino de esperanza, unidad y trabajo”, expresó, al tiempo que convocó a defender la identidad federal y construir oportunidades para las familias riojanas.
Sobre el cierre, Molina destacó el valor de la cultura como elemento de encuentro y pertenencia colectiva, y llamó a defender las raíces riojanas y el sentido de comunidad. “Nunca estaremos solos si los lazos de riojanidad nos unen”, concluyó.n ese barrio». Asimismo, insistió en que el motor de su gestión sigue siendo el arraigo local: «A nosotros nos mueve el amor por esta provincia, por esta ciudad que nos muestra solidaridad, esfuerzo y no bajar los brazos. Hay un pueblo que sigue adelante y una comunidad que no pierde las esperanzas».
