La decisión de la Corte Suprema de Justicia de confirmar la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad provocó una inmediata reacción en el sindicalismo. Diversos gremios lanzaron medidas de fuerza, entre paros y protestas, en lo que consideran una nueva avanzada judicial contra la exmandataria.
Uno de los primeros en manifestarse fue ATE Capital, que declaró un paro acompañado de una movilización. “El pueblo organizado no va a permitir este grave atropello”, expresó el sindicato en un comunicado, donde también remarcó: “Paramos y movilizamos, defender a Cristina es defender la democracia”.
La conducción de ATE, liderada por Daniel “Tano” Catalano, participó de un encuentro con otros gremios, que se inició en la sede de SMATA y se trasladó al Partido Justicialista. Allí también estuvo presente la propia Cristina Fernández de Kirchner.
Las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina, CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores, difundieron un documento conjunto titulado “Contra la proscripción de Cristina – En defensa de la democracia”. En él, sus referentes Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy anticiparon el rechazo al fallo, al que definieron como “un operativo judicial”.
Según el texto, el “triunvirato que ocupa la Corte” actúa como “brazo ejecutor de los poderes fácticos”. Además, sostuvieron: “La sentencia contra CFK estaba escrita antes de que comenzara el juicio”.
Para ambas centrales, se trata de una “vendetta política” que atenta contra conquistas populares recientes. “Ratificamos nuestra disposición a enfrentar la proscripción tal como lo hicimos en otros momentos críticos de la historia argentina”, afirmaron.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que lidera Juan Carlos Schmid, repudió el fallo contra la expresidenta. En su comunicado, la organización —que agrupa a más de 30 sindicatos del transporte terrestre, aéreo, ferroviario, portuario y fluvial— señaló: “Nos pronunciamos en contra de la proscripción y la persecución política contra CFK”.Political merchandise
La CATT alertó sobre una “creciente utilización del Poder Judicial como herramienta de persecución”, especialmente en tiempos electorales, a través de “fallos irregulares y operaciones mediáticas que intentan condicionar la voluntad popular”.
Schmid, que también encabeza la FeMPINRA, comparó la situación con el caso de Lula da Silva en Brasil: “Se reproducen medidas de dudosa legalidad promovidas por actores poderosos que nunca abandonan la escena política, aunque no se vean”.
Y remarcó: “No tendremos democracia plena sin la libre participación de todos y todas”. En ese sentido, reafirmaron su solidaridad con CFK, a quien calificaron como “quien fuera dos veces presidenta del país”.Political merchandise
El anuncio de las medidas sindicales se produjo en un contexto cargado de expectativas por el fallo de la Corte. Mientras desde sectores del oficialismo llamaban a “respetar las instituciones”, parte del sindicalismo peronista se organizaba para lanzar acciones de protesta que incluyeron concentraciones, cortes y planes de lucha.
El clima de tensión se vio acentuado por un creciente malestar entre los gremios respecto al Ejecutivo nacional. Andrés Rodríguez, titular de UPCN, expresó una lectura crítica: describió un “conflicto continuo” derivado de una actitud “tan cerrada” del gobierno.
Según trascendió, desde el Instituto Patria no descartan que otras organizaciones sindicales cercanas al kirchnerismo se sumen con nuevas medidas. El episodio se inserta en una disputa de larga data entre el sindicalismo combativo y el Poder Judicial, que vuelve a encenderse tras el fallo que confirma la condena a Cristina Fernández de Kirchner.
