Una violenta línea de tormentas azotó la región central con piedras de gran tamaño, intensas lluvias y anegamientos.
El cambio de estación llegó acompañado por un fuerte frente de tormentas que provocó importantes destrozos en distintas provincias del centro del país. Un intenso temporal, con fuertes ráfagas de viento, lluvia y granizo, afectó principalmente a localidades de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, donde se registraron calles anegadas, techos dañados, vidrios rotos y vehículos con importantes destrozos.
El fenómeno comenzó a desarrollarse con la caída de granizo en seco en sectores del sur de Córdoba y el Valle de Calamuchita. En esas zonas, vecinos reportaron piedras de hielo de gran tamaño, algunas similares a una naranja.
El sistema de tormentas, que se desplazó hacia el este bajo alertas de nivel naranja emitidas por los organismos meteorológicos, también generó complicaciones en Santa Fe, donde se registraron piedras de dimensiones extraordinarias, comparables con pelotas de tenis, que provocaron daños en viviendas y automóviles.
En Entre Ríos, en tanto, Paraná y localidades cercanas fueron afectadas por fuertes ráfagas de viento y granizo de gran tamaño. El temporal provocó roturas de parabrisas, daños en techos de chapa e inundaciones temporarias.
Según las previsiones, la elevada concentración de humedad y la influencia del fenómeno de El Niño podrían favorecer una mayor frecuencia e intensidad de tormentas severas durante la primavera. Ante este escenario, las autoridades instaron a la población a mantenerse atenta a los avisos y alertas oficiales.
