El presidente argentino se reincorporó a la agenda oficial del encuentro multilateral tras ausentarse de la apertura y de la cena de gala. Previamente mantuvo una reunión con Santiago Abascal, líder de Vox.
MADRID — En un clima de palpable frialdad institucional, el presidente argentino Javier Milei y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, coincidieron este jueves en la recepción oficial de la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en la capital española. El breve intercambio de saludos marcó el primer cara a cara entre ambos mandatarios tras meses de desencuentros y acusaciones cruzadas en el plano diplomático.
El esperado cruce tuvo lugar en la Galería de las Colecciones Reales durante el saludo protocolar a los jefes de Estado y de Gobierno. Milei, quien ingresó momentos antes de la llegada del presidente de Chile, Gabriel Boric, mantuvo en primer lugar un apretón de manos formal con el Rey Felipe VI. Acto seguido, ofreció un distante saludo a Sánchez y concluyó el protocolo con Andrés Allamand, secretario general iberoamericano.
Ausencias y agenda paralela
La presencia del mandatario argentino en la recepción oficial significó su primera aparición en los actos formales de la cumbre. Horas antes, Milei había decidido no participar de la ceremonia inaugural en el Teatro Real ni de la posterior cena de gala ofrecida por los Reyes en el Palacio Real.
En lugar de asistir a las actividades institucionales previas, el mandatario priorizó en su agenda madrileña un encuentro privado con el líder de la formación política Vox, Santiago Abascal, de amplia sintonía ideológica con el Ejecutivo argentino.
El desarrollo del plenario continuará a lo largo de la jornada, aunque fuentes diplomáticas descartan la posibilidad de que se concrete una reunión bilateral entre las delegaciones de Argentina y España.
