Tras permanecer internado casi un mes en el Hospital Enrique Vera Barros, el joven no logró recuperarse de las graves lesiones sufridas al caer de su moto tras esquivar un animal muerto sobre la calzada.
La ciudad de La Rioja se ve conmocionada por el fallecimiento de un joven motociclista que se encontraba luchando por su vida desde el pasado 2 de febrero. El siniestro vial había ocurrido sobre la Ruta Nacional N° 38, a la altura de la fábrica Estrada, cuando el conductor perdió el control de su rodado en un intento por evitar impactar contra un animal sin vida que se encontraba sobre el asfalto.
Desde la Unidad Regional IV, el área de Accidentes Viales brindó precisiones sobre el estado inicial de la víctima, confirmando que el impacto fue de una violencia extrema. Según informaron las autoridades policiales, tras el siniestro «el conductor había sido trasladado inconsciente y de urgencia» hacia el centro de salud regional debido a la complejidad de su cuadro clínico.
A pesar de los cuidados recibidos durante semanas en el Hospital Enrique Vera Barros, el estado del paciente se complicó irreversiblemente en las últimas horas. Desde el nosocomio indicaron que el joven «sufrió un paro cardiorrespiratorio que derivó en su fallecimiento, pese al esfuerzo del personal médico» por reanimarlo y estabilizar sus signos vitales.
El desenlace genera un profundo dolor en la comunidad, marcando un nuevo y lamentable episodio de inseguridad vial en las rutas riojanas. El hecho vuelve a poner el foco en los peligros de los obstáculos sobre la calzada, que en esta ocasión terminaron con la vida de un joven tras casi treinta días de agonía.
